Un gobierno cada vez más totalitario #En60″

Un intento de golpe de Estado en Turquía hace cuatro meses ha servido a su presidente, Erdogan, como pretexto para suspender de sus puestos de trabajo a más de 120.000 personas.

Militares, policías académicos y periodistas han sido despedidos por decreto acusados de pertenecer a la red de Fetullah Gülen, los movimientos independentistas kurdos, o a organizaciones o partidos prokurdos.. Y al menos 130 medios de comunicación han sido cerrados o censurados. A partir de ahora es el presidente turco quien nombra a los rectores de las Universidades. Turquía camina sin control hacia la dictadura.  Del laicismo de Ataturk, Erdogan está transformando el país al Islam: potenciando las escuelas islámicas, con la construcción de mezquitas, restringiendo la venta de alcohol y logrando la normalización del velo islámico en las cámaras.

De todo esto ha advertido la Unión Europea. El Parlamento pide que se congele el proceso de adhesión de Turquía a la Unión. Y aunque países como Alemania o España se oponen a paralizar las negociaciones, la mayor parte de los europarlamentarios considera que es necesario darle una lección al Gobierno turco, un gobierno cada vez más totalitario.