El triunfo de Ortega en Nicaragua es “una farsa electoral”

Reelegido por tercera vez consecutiva como presidente en las elecciones en Nicaragua. Daniel Ortega, líder del partido político Frente Sandinista de Liberación Nacional, arrasa en las urnas logrando el 71,3% del total, mientras que su opositor obtiene el 16,4%.

Unas elecciones cuestionadas por muchos, sin bloqueo opositor y sin polémica internacional. Por decisión de Ortega, los comicios no contaron con observadores de la Organización de Estados Americanos ni de la Unión Europea. Muchos criticos lo califican de dictadura encubierta con la instauración de un régimen de partido único. Además hablan de una dinastía impuesta en Nicaragua debido al nombramiento como vicepresidenta de la mujer de Ortega, Rosario Murillo.

Unos comicios también cuestionados por su hijastra, que denunció al líder sandinista por abusos sexuales, y que ha declarado que el verdadero sufragio es la ausencia de votos.

Los líderes del Frente Amplio Democrático, principal coalición opositora, aseguran que no reconocerán los resultados y lo consideran una “farsa electoral”.

Cuatro décadas después: una revolución, una guerra civil y una transición democrática la historia se repite. Ortega asume su cuarto mandato.