La atleta paralímpica que sueña con subir el Kilimanjaro

La atleta paralímpica Gema Hassen-Bey está convencida de que logrará su objetivo. Subir en silla de ruedas el monte Kilimanjaro, la cima más alta de África. Su motivación no es el hito deportivo o histórico, es la preparación. La meta final del proyecto es conseguir que alguna empresa invierta dinero en la industrialización de las handbikes. Son bicicletas de mano con tres ruedas que se propulsa y se frena con los brazos. Con una handbike de montaña es con lo que la atleta está poco a poco logrando el reto.

Se estima que Hassen-Bey llegue a su cénit en 2017. Ya ha subido el Monte Abantos y la Bola del mundo, ambos en Madrid. Continúa preparándose para su gran reto en África, ahora en Extremadura, una expedición que partió en Villareal de San Carlos hasta llegar al Castillo de Monfragüe antes de bajar al Salto del Gitano y, después, a la fuente del Francés. La mayor parte de la ruta la hizo en la handbike

Gema Hassen-Bey está probando en Extremadura todo el material que necesita para este reto. Unos pantalones térmicos ayudarán a que sus piernas mantengan el calor en condiciones adversas a pesar de que no puede moverlas. Esta noche, en Monfragüe, iba a pasar su prueba de fuego. También está probando una bicicleta de montaña adaptada que comenzó a diseñar hace ya varios años y para la que ha contado con la ayuda de cuatro personas. Ahora buscan una marca que la comercialice, dice que para ella lo realmente importante es que otras personas en su situación puedan también superarse. En solo unos minutos de charla se nota que Gema Hassen-Bey es también periodista y comunicadora social que imparte conferencias de coaching emocional. Es decir, que explica y ayuda a otros a superarse. «La mente es el límite», ese es su lema.

Con esa bici hizo la mayor parte de la ruta de ayer, aunque en las zonas más complicadas la ayudaron con unas cuerdas y un sistema de polipasto. La expedición partió de Villarreal de San Carlos y llegó al Castillo de Monfragüe antes de bajar al Salto del Gitano y, después, a la fuente del Francés.

Gema no estuvo sola. La acompaña un equipo de 15 personas entre médicos, entrenadores, fisioterapeutas, mecánicos… Pero, además, tuvo un respaldo de más de 200 personas.

El reto de Hassen-Bey llegará a su cénit en 2017 cuando haga cumbre en el Kilimanjaro, pero antes de subir a la cima más alta de África le esperan cuatro más dentro del ‘Cumbre Bey-Kilimanjaro Challenge’. Ya ha subido al Monte Abantos (aquí puedes ver un vídeo de ‘ASTV’) y a la Bola del Mundo, ambos en Madrid, y su próximo desafío será en Extremadura, donde subirá una montaña aún por decidir en la zona del Valle del Ambroz. Para ello ha recibido una ayuda de 30.000 euros por parte de la Obra Social “la Caixa”. Después tiene previsto subir al Teide, última parada antes de viajar a Tanzania.

En el acto también estuvo presente María Jesús Catalá, directora territorial de CaixaBank en Castilla-La Mancha y Extremadura, que recalcó que es “un lujo” apoyar a Gema Hassen-Bey en “este gran reto en tierras extremeñas”. “Es una persona con mucha vitalidad y un enganche increíble. Una deportista con alma, y eso es lo que buscamos en una persona para que nos represente”, aseveró.