La ‘podemización’ del PSOE

 

Aunque uno no deja de sorprenderse por las declaraciones de los barones del PSOE, la primera comparecencia pública de Javier Fernández como Presidente de la Comisión Gestora, no deja de dejarnos estupefactos. Según el uno de los grandes problemas del PSOE es que se ha podemizado, ahí dejó el tema, con lo que no sabemos si se podemizo en la política, si se podemizó en los gestos, si se podemizo en la gestión interna de la organización, si se podemizo en el liderazgo. Como no creo que Javier Fernández nos vaya a sacar del estupor habrá que reflexionar por impresiones.

Recientemente un veterano dirigente socialista de la UGT, me decía “Enrique no pienses que esta crisis del PSOE viene de la gestión de Sánchez, viene de mucho más lejos, viene desde los últimos años de Felipe donde la desafección empezó a generalizarse en los centros más urbanos permitiendo el acceso del PP de forma generalizada al poder local y autonómico en primer lugar y después al gobierno de la nación, hubo una primavera reverdecida con la llegada de Zapatero a la Moncloa, aupado por la huelga general del 20-J, el Nunca Mais, el impresionante No a la Guerra y el gran engaño del PP ante el 11-M, ZP subió aupado en esta ola y realizó una primera legislatura que género en el país un magnífico momento de euforia, sostenido también por la buena situación económica, pero era un apoyo coyuntural como luego se mostró a partir del 2008”.

 

 

Rubalcaba y Sánchez han gestionado la decadencia y además zarandeados por una auténtica rebelión social expresada en el 15-M

 

 

Posteriormente, Rubalcaba y Sánchez han gestionado la decadencia y además zarandeados por una auténtica rebelión social expresada en el 15-M, que el PSOE y sobre todo su dirección no pudo, no supo y no quiso leer con claridad y se instaló en el regate corto para ir solventando elección tras elección cada vez con peor resultado . La irrupción de Podemos descolocó aún más a la cúpula socialista, por inesperado y porque se sentían cuestionados en la calle y por las nuevas generaciones como garantes de un sistema bipartidista cada vez más puesto en solfa. En contra de lo que dice Javier Fernández el PSOE nunca fue capaz de hacer una revisión en profundidad de la situación, aún más cuando Pedro Sánchez cuestionó la reforma express constitucional del 135 le cayeron encima los poderes fácticos del partido para señalar que era un irresponsable. Recordemos aquellas “autocríticas” donde el equipo de Rubalcaba decía hemos cometido errores y asumimos las consecuencias, pero nunca se decía cuáles eran los errores de forma concreta y por supuesto no se asumían las responsabilidades.

 

 

El PSOE ha estado sometido a una enorme tensión entre ser el garante del sistema del 78 o asumir una política de cambio capaz de reconectar con la sociedad

 

 

En estos años de cambio político, el PSOE ha estado sometido a una enorme tensión entre ser el garante del sistema del 78 o asumir una política de cambio capaz de reconectar con la sociedad, aún a sabiendas que ya no se estaba sólo. Esa tensión se ha ido mostrando en cada una de las importantes coyunturas que hemos vivido: sucesión de la corona, cuestión catalana, reforma electoral, puertas giratorias, crisis griega, política europea, cambios en la socialdemocracia europea,…..en todo ello ha podido el lastre conservador y el miedo; aunque también hay que señalar que los socialistas han acompañado partes importantes de las protestas contra las políticas del PP, sobre todo en educación y en sanidad, de hecho en las mareas sobre todo en la verde han tenido una importante rol

Pero la tensión se ha manifestado con claridad en los momentos posteriores a los procesos electorales del 2015 y 2016. Se respondió a la demanda ciudadana de gobiernos de cambio en CCAA y Ayuntamientos con pequeñas excepciones, aunque algunas de estas quedan en él debe del actual presidente de la gestora, Javier Fernández donde no quiso ningún acuerdo con Podemos para el gobierno del Principado y se entregó (con la colaboración del sectarismo de Podemos) la alcaldía de la emblemática Gijón al PP. Y hay que señalar que la dirección de Sánchez hizo una apuesta clara por nuevos gobiernos ventilando las instituciones locales y regionales del hedor corrupto del PP.

 

 

Los errores y falta de voluntad de acuerdo de Podemos alimentaron la munición del sectarismo y de los sectores que bajo ningún concepto querían un acuerdo con Pablo Iglesias

 

 

Sin embargo en los momentos decisivos post 20-D y por 26-J, los barones, jarrones chinos y sectores conservadores se movilizaron para impedir un gobierno de izquierdas. Los grilletes que le pusieron a Sánchez y este aceptó encantado en el Comité Federal de diciembre el de “nada con los populismos y los que quieren romper España”, condujeron al callejón sin salida del pacto con Ciudadanos, pensando que con el papel firmado obligaban a Iglesias al acuerdo. Los errores y falta de voluntad de acuerdo de Podemos alimentaron la munición del sectarismo y de los sectores que bajo ningún concepto querían un acuerdo con Pablo Iglesias. Y ahí se organizó la orquesta (con Felipe y PRISA a la batuta) que luego para impedir un nuevo intento de Pedro de un gobierno alternativo, rompió al Federal y muchas cosas más.

El problema del PSOE no es en absoluto la podemización (eso sirve para consumo interno) sino la pérdida de su papel como motor de cambio social y político que llevó a millones de españoles a depositar su confianza y sus esperanzas en el partido socialista.