Madeira, fuera de control

Esta es la realidad que llevan viviendo los vecinos de Madeira desde hace una semana. Las llamas de un incendio que se originó en las afueras de Funchal, la capital de este archipiélago al oeste de la costa africana, han llegado ya al el centro histórico de la ciudad en la que residen 120.000 personas, sembrando el pánico. La falta de medios está haciendo que la gente salga a la calle y se convierta en un bombero más. Un millar de vecinos han sido desalojados. Y cuatro personas han fallecido, tres en Funchal de la misma familia y uno en territorio continental, se trata de un guarda forestal que murió en uno de los 13 incendios que están fuera de control. Además, cientos de personas han sido hospitalizadas a causa de la inhalación de humo. Al parecer, habría una persona desaparecida pero el alcalde de Funchal ha manifestado que por el momento no se puede confirmar nada.

Las hipótesis de la policía apuntan a que el incendio ha podido ser intencionado. La investigación apunta a tres sospechosos. Uno de ellos se trataría de un pirómano de 24 años relacionado con uno de los focos del incendio en Funchal. El lunes fue arrestado otro hombre de 34 años presunto autor de un fuego en los alrededores de Braga que ya había sido detenido en otras ocasiones por haber sido causante de otros incendios. Un tercer hombre de 67 años también ha sido detenido, según indica la policía judicial, por haber provocado el fuego con una cerilla.

Ante la dramática situación el gobierno de Portugal se ha visto obligado a pedir refuerzos a la Unión Europea para poder combatir las llamas. El primero en proporcionar ayuda ha sido Italia mandando a la capital de Madeira un avión anfibio para sofocar el fuego.

El viento y las altas temperaturas están haciendo difícil hasta respirar en la zona debido al denso humo. Según las previsiones meteorológicas, la bajada de las temperaturas podría dar una tregua a los portugueses, que sin saber donde refugiarse, han optado por instalarse cerca de las orillas del mar con cuatro en seres que han conseguido rescatar de sus viviendas. Un hotel ha resultado totalmente calcinado y otros cinco han sido evacuados. Los turistas desconcertados *tratan de regresar a sus casas pero hasta el momento varios vuelos han sido cancelados y tendrán que esperar a que el fuego aminore.

Por el momento no hay datos de las hectáreas definitivas abrasadas, pero esta oleada de incendios se asemejan a los registrados en los años 2003-2005-2010 y 2013 en la que Portugal situó como el estado de la Unión Europea más afligido por el fuego.  Los equipos de extinción siguen desbordados combatiendo contra las llamas para acabar cuanto antes con esta pesadilla.