La peor operación salida

Al menos 27 personas han perdido la vida en las carreteras con motivo de las vacaciones estivales y del aumento de desplazamientos que se producen en este periodo. Solo en el   primer fin de semana de julio fallecieron diez personas, y otras siete resultaron heridas. En lo que va de año hasta el 3 de julio se llevan contabilizados 554 fallecidos, 51 más que el año pasado. Una cifra que rompe la tendencia de mayor control que habíamos tenido en los últimos dos años de siniestralidad en la carreteras.

Algo que ya intuía el Gobierno  que de cara a esta operación salida había  puesto en marcha la ejecución de tres campañas: consumo y alcohol, control de velocidad y condiciones de los vehículos, además de fijar 300 tramos sometidos a mayor control y vigilancia medios policiales o automáticos y 60 nuevos radares móviles y contar con 10.000 personas para velar por la seguridad de los conductores.

La DGT prevé que durante los meses de julio y agosto se realicen 84 millones de desplazamientos de vehículos por carretera, un 3,5% más que los movimientos que se produjeron el verano pasado. Las previsiones para el mes de julio son de 41 millones y para agosto de 43 millones.

Al inicio del verano tráfico, esperaba menos accidentes que otros años en la operación salida del mes de julio con una petición clara a los conductores, la de no consumir bebidas alcohólicas. Advierte a los conductores a conducir con responsabilidad y a  hacer buen uso de la señalización, ceder el paso, no usar el teléfono, utilizar el cinturón de seguridad y no conducir con  exceso de velocidad. Uno de los fallos habituales es no revisar la presión de los neumáticos y chequear el nivel de aceite del motor. Según el punto de vista de los conductores las situaciones que suponen mayor riesgo de accidente son la somnolencia y el cansancio y el mal estado de los neumáticos.

Solo en julio y agosto de 2015 fallecieron 225 personas, y 1.021 resultaron con heridas graves en vías interurbanas. Por tipo de accidente, las salidas de vía provocaron el 44% de los siniestros mortales, seguido por el choque frontal, con el 21% de los casos, y otro tipo colisiones entre vehículos con el 22% de los impactos.