‘Cuando canta se moja el agua’, nos despedimos de ‘El Lebrijano’ #140″

Un día triste para el mundo del cante flamenco. Hoy se va Juan Peña Fernández conocido como ‘El Lebrijano’. Deja una gran ausencia, aunque por suerte siempre podremos escuchar sus canciones.

Nos ha dejado a los 75 años de edad, un revolucionario de la copla, su profundo conocimiento del flamenco le ha colocado en lo más alto. El estudio y la investigación le sirvieron para abrir nuevos caminos al arte flamenco fusionándolo con músicas de otras culturas.

Nació en Lebrija, Sevilla en 1941, pertenecía a una familia gitana, la de los Perrate, toda una institución flamenca. Escuchó y aprendió desde pequeño junto a los suyos. Pronto realizó sus primero pinitos con la compañía Antonio Gades, después grabó sus primeros discos con la guitarra del Niño Ricardo, Manolo Sánlucar, Juan Habichuela, entre otros.

Un visionario que llevó el flamenco a la categoría de lo sinfónico con colaboraciones con la Orquesta Andalusí de Tánger para redescubrir las raíces árabes del flamenco que ya se apreciaban en su disco en La palabra de Dios a un gitano de 1972. Grabaciones que nos llegan al alma como el disco Persecución de 1976, con letras del poeta Féliz Grande, que narra la historia de los gitanos en España.

Una frase de Gabriel García Márquez

Su legado ha traspasado fronteras calando en toda Europa, Marruecos, India e incluso Japón, en donde existe un cantaor japonés que se llama “el Librijano”. El título de su última obra Cuando Lebrijano canta se moja el agua fue en honor a una frase que le dedicó Gabriel García Márquez.

Todos se despiden hoy de un artista único. El pueblo de Lebrija se viste de luto. Susana Díaz ha señalado que con Juan Peña “El Lebrijano” se va “un maestro del flamenco y de la vida. Un artista y una persona única”, mostrado sus condolencias a través de Twitter.

50 de años de carrera y 35 discos publicados para disfrutar por siempre de El Lebrijano.