Resumen de la semana #En140″

A comienzos de semana hablábamos del horror de acostumbrarse al horror. Y es que parece que las cifras, el bombardeo de noticias e incluso el no empatizar con determinadas culturas hace que las tragedias no nos afecten. Refugiados que mueren intentando cruzar el mar, atentados un día si y otro también en países musulmanes… hemos pasado de la conmoción de todo el mundo por aquella foto del pequeño Aylan muerto en aguas del Mediterráneo, a la indolencia de la impactante foto de un bebé muerto en brazos de un voluntario hace tan solo unas semanas.

¿Qué nos está pasando? y sobre todo ¿qué está pasando en Europa? Tras el ‘si’ del Reino Unido a la salida de la Unión Europea, el primer país en apuntarse a realizar una consulta es Hungría. El presidente húngaro ha anunciado un referéndum para el próximo 2 de octubre y los ciudadanos deberán responder si quieren o no asumir las cuotas obligatorias de reparto de inmigrantes. Desde el comienzo, Hungría no ha estado conforme, el país debía acoger a 2.300 inmigrantes algo que en varias ocasiones han calificado como “un abuso de poder”. Para frenar la llegada de refugiados, Hungría además de construir más vallas y muros, han aprobado una reforma que permite trasladar a los refugiados interceptados cerca de la frontera al otro lado de la valla. Aunque Hungría no es la única, el llamado Grupo de Visegrado en el que se encuentran, además de Hungría, Polonia, Eslovaquia, República Checa y Rumania, rechazan todo lo relacionado con los refugiados desde el reparto hasta por su puesto las multas por no cumplir con los compromisos acordados.

La gente huye de sus países y no por gusto. El Daesh está provocando verdaderas masacres, el último atentado del grupo terrorista en Irak ha dejado más de 250 muertos. Una auténtica barbaridad. Y es que de lo que pasa en Irak nadie se hace responsable. Pero si existen responsables directos, prueba de ello es el informe Chilcot que ha visto la luz esta semana y que destapa como el trío de las Azores llevaron a sus países a una guerra para derrocar con falsas acusaciones al gobierno de Irak, entonces liderado por Saddam Husseim.

Realmente Irak, junto con otros países como Mexico son Estados fallidos. Pero ¿cuántas desgracias tienen que ocurrir en un país para que sea considerado un estado fallido? tal categoría sirve para resolver, al menos conceptualmente, los problemas y que no sea algo ajeno a países tan significativos como los Estados Unidos. Porque al final las víctimas siguen siendo siempre la población civil.