Cuando un adiós es más bien un hasta luego

El momento ha llegado. Isidro Fainé deja la Presidencia de CaixaBank. En su lugar, y avalado por Fainé, estará al frente de la entidad financiera catalana, Jordi Gual.

Fainé comenzó su carrera profesional en el Banco Atlántico en 1964 como Director de Inversiones. Y desde el inicio siempre tuvo presente a sus padres, en los que en alguna entrevista ha reconocido que fueron quienes le inculcaron desde pequeño cinco valores que le han ayudado en todos los momentos de su vida: respeto, esfuerzo, honestidad, responsabilidad y cumplir siempre con la palabra dada.

Con estos pilares inició su andadura profesional. Tras pasar como Director General del Banco de Asunción en Paraguay, en 1973, regresó a Barcelona para ocupar diferentes cargos de responsabilidad en varias entidades financieras.

Y en 1982 se incorporó a La Caixa y lo hizo como Subdirector General. 17 años después se convirtió en Director General de la entidad, cuya presidencia asumió en junio de 2007. A partir de este momento, poco a poco, Fainé se convirtió en el banquero de éxito logrando que la compañía que preside hasta hoy se convierta en una de las más grandes que operan en España. A esto le ha dedicado mucho tiempo, pero no es la única meta del Presidente de CaixaBank, gran parte de sus esfuerzos han ido dirigidos a la Obra Social.

Y es que Fainé en cada paso que da, nunca olvida de dónde procede y los principios con lo que forjó su trayectoria. Por ello, no pierde de vista la parte más humana con la idea de que aumentar los beneficios de la entidad va a suponer alimentar en mayor medida la obra social de la fundación que ostenta la mayoría del capital de CaixaBank.

La Obra Social La Caixa ha ejercido un papel fundamental en los últimos años en los que la crisis económica en nuestro país ha afectado a muchas personas. La fundación desde hace años colabora para combatir la pobreza infantil junto a otras ONGs. Con campañas como la de ‘ningún niño sin bigote’ para recoger leche y garantizar una alimentación básica a los 350.000 niños que se encuentran en situación vulnerable. La entidad consiguió reunir más de un millón de litros de leche, que han llegado a casi 300 municipios de todo el país.

La fundación se centra en ayudar a los sectores más vulnerables de la sociedad. Por ello, destinan cada año a programas sociales y asistenciales dos terceras partes del presupuesto anual para amparar a los niños, también poniendo en marcha diversas iniciativas para ayudar a los jóvenes, discapacitados, enfermos, inmigrantes o personas mayores. El resto se dedica a fomentar y divulgar la cultura, la educación y la investigación, consiguiendo crear 18.000 puestos de trabajo al año.

Fainé se retira como Presidente pero seguirá como responsable en el Grupo La Caixa, controlando la estrategia de la entidad financiera, y como firme defensor de la Obra Social.

La honestidad, la humildad y la vocación al servicio han sido las leyes del banquero humanista durante todos estos años. Y deja un legado de trabajo, esfuerzo y empeño para que todo y todos consigan seguir progresando y salir adelante.