Reino Unido ya ha votado ¿Qué pasa ahora?

Se consumaron los peores presagios y no hay plan B. De momento, el Brexit arrastra a Camerón, que dejará el 10 de Downing Street en octubre, los escoces, donde triunfó la permanencia se descuelgan con que ellos no quieren abandonar el club de los 27 y amenazan con otro referéndum de independencia, la bolsa se desploma, esto si que estaba previsto, y Países Bajos, Francia, Polonia o Hungría se apuntan ahora a la convocatoria de una consulta para su permanencia o no en la UE. Y España?  pues saca del cajón las reivindicaciones sobre Gibraltar.

Es lo que tiene vivir en un mundo globalizado, que las piezas del dominó caen una tras otra cuando se activa el play. Y ¿qué pasará ahora? Pues de momento toca esperar que que Cameron pida formalmente que se active el artículo 50 del Tratado de la Unión. Su invocación marca el inicio de un proceso de negociación que al menos durará dos años. 24 meses para dejar las relaciones de los británicos y los europeos fuera del paraguas de la Unión.

O sea, establecer el nuevo marco por el cual las empresas de ambas zonas venderán sus productos, por ejemplo, que pasará con el movimiento de dinero o el futuro de los españoles que trabajan en Reino Unido, o quién pagará la sanidad de los jubilados británicos que viven en la Costa del Sol, entre otros asuntos.

Y todo ello con las rígidas normas de la unanimidad que impone la ahora Europa de los 27. Un auténtico laberinto que los más optimistas aseguran podría tardar siete años.

Y claro, tanto tiempo resulta una pesada losa para un continente que a duras penas intenta salir de la crisis económica y donde el sentimiento euroescéptico crece, sobre todo en los países centrales y en los nuevos socios.

Los que ponen buena cara a los malos tiempos afirman que es el momento de hacer más Europa y de reforzar los pilares de una Unión que invite a sus ciudadanos a querer permanecer. Las elecciones en Alemania y en Francia, en unos meses, serán un buen test para confirmar si la UE ha entrado en vía muerta.