Una Eurocopa marcada por la violencia

Hace una semana arrancó la campaña y también la Eurocopa, aunque esta última empezó con mal pie. Tres días después del inicio de la competición, más de 30 personas hospitalizadas una de ellas grave, decenas de detenidos e imágenes de una auténtica guerrilla callejera en las calles de Marsella, Niza o Lille o en el interior de los estadios. El ministro del interior francés se ha dado cuenta que hay fallos de seguridad, y que algo tan elemental como controlar la venta de alcohol no se ha hecho. Como consecuencia el gobierno francés amenazó con deportar a 50 hinchas de la selección rusa.

Y en España, inmersos también en la campaña, ayer terminó el último día para solicitar el voto por correo. Las peticiones suman más de 1.2 millones una cifra que dobla las solicitudes que se presentaron el 20D, que fueron en total 780.000. Así que eso de que participará menos gente que en las anteriores elecciones esta por verse.

Los partidos políticos tratan estos días de convencer a todavía el 30% de los españoles indecisos para que voten a su partido. A parte de que no va a volver elecciones, lo único en lo que se pusieron de acuerdo los cuatro líderes de las principales formación es en dar sus condolencias a los familiares de las víctimas de Orlando, la segunda matanza más grande de la historia de los Estados Unidos. 50 personas murieron y es que a día de hoy la homofobia mata. La homosexualidad es delito en 75 países y está condenado con la muerte en 13 de ellos.

Lo único que crece es la desigualdad

Y la es que la desigualdad crece cada día. No solo las económicas, también las de género, las de clase… todas ellas fomentan el crecimiento de negocios ilícitos como la trata de personas. Un informe de UNICEF revela que los menores en los campos de refugiados en Calais y Dunkerque están siendo explotados sexualmente por los traficantes. Y es que la tragedia solo atrae más tragedia.

En España las redes de trata recaudan 8,3 millones de euros al día, según datos del Ministerio de Sanidad. El último caso polémico que ha visto la luz ha sido la investigación en el marco de la ‘Operación Universal’, en la que está inmerso Torbe, y en la que una testigo protegida contó que el modus operandi era buscar en Internet a jóvenes en una situación económica desesperada. De nuevo, personas vulnerables, fáciles de manejar.