Reflexiones. El Blog de Jesús Vaca

Aquel día decidimos subir hasta el llano de Sanmarugán, allí, rodeados de pinos y oteando el fértil valle del Cega donde ya verdeaban las huertas, se respiraba, como siempre, una paz y una tranquilidad que, para los aborígenes de esta hermosa tierra de pinares, nos transmite la sola presencia de pinos, carrascas, alguna que otra encina y todo el bello susurro del monte.
En medio de este vergel, nos sentamos en los bancos de madera que allí había instalado el ayuntamiento para que, locales y domingueros, pudieran degustar sus viandas cómodamente sentados a la sombra de los pinos.

Una vez instalados y, tras unas cuantas bocanadas de aire fresco, impregnado del aroma que le dan el tomillo y el romero que tan profusamente se da en la zona, afilamos las espadas, en este caso lenguas, para lanzarnos a alguna de nuestras conversaciones que al “tío Braulio” le servían de entretenimiento y a mí me llenaban de una extraña sensación de retorno a la escuela, con la diferencia de que, en esta ocasión, ponía mas atención e interés que en mis años de aprendizaje.

-Te estoy viendo preocupado últimamente, comenzó el tío Braulio, como siempre sin preámbulos, se que estás peleando contra el cáncer, pero también se que esa batalla no es lo único que te preocupa.
-En efecto, respondí sin pararme a pensarlo,lo que de verdad me preocupa es que pese a todo lo avanzado, mi tiempo en esta vida se pueda ir en vano. Soy consciente de que he tenido la suerte de vivir periodos de gran transformación, no solamente en España, he visto avanzar de dictaduras a democracias a muchos países latinoamericanos, incluso aporté mi granito de arena a esa transformación, recuerdo con cariño los encuentros para el nuevo Chile que organizábamos en Mendoza y que servían para poner en contacto la oposición a Pinochet del interior y del exilio, recuerdo con especial cariño el viaje de los niños a Uruguay que puso a la dictadura de Goyo Alvarez contra las cuerdas, viaje que tuve el orgullo de encabezar y que me permitió estar en la convocatoria de la primera huelga general que se hizo a la dictadura, en una reunión en Punta del Este, donde con la excusa del reencuentro de los niños se pusieron, por primera vez, de acuerdo todas las fuerzas políticas para luchar contra la dictadura y tuve el honor de estar, como invitado, en la reunión donde se fraguó ese nuevo tiempo.
He vivido en España, como la educación pasó a ser un derecho, como se universalizó la Sanidad, como se estableció un sistema de pensiones que garantice la dignidad del trabajador en retiro.

Y hoy, que todas estas conquistas están en serio peligro, que la educación se ve cercenada por intereses e idearios religiosos, la sanidad sufre de tremendos recortes , que , según informa Eduardo García-Rico,el paro y el recorte sanitario han supuesto un incremento de mortalidad por cáncer de 260.000 casos frente a la tendencia decreciente que se mantuvo en occidente hasta el 2008, hoy que la libertad de información y expresión están sufriendo serios recortes en las nuevas legislaciones que está consolidando un “gobierno provisional”, un gobierno que ha metido la mano en la , hasta ahora intocable, caja de las pensiones, perdonando la deuda a los bancos, cubriéndola con lo que les roban a los jubilados presentes y futuros.

Preocupado porque ese estado de bienestar que fuimos creando desde el fin de la dictadura, se está desmantelando en nombre de la crisis, preocupado porque una nueva dictadura ha emergido con plenos poderes, más sutil, más artera, más educada que la tosca dictadura militar que hasta ahora conocíamos.
Una dictadura que encarnan los organismos internacionales como el FMI (Fondo Monetario Internacional),el BCE (Banco Central Europeo), el CE (Consejo de Europa) y la Comisión Europea, esos que negocian tratados con USA (el TTIP) a espaldas de los países que dicen representar y con secretismos a los estados soberanos que callan y otorgan. A todos estos organismos les une un denominador común, la falta de democracia en la elección de esos representantes, la opacidad en su gestión y la absoluta certeza de que están desarrollando su labor en contra de los intereses de los ciudadanos para favorecer los intereses de las grandes corporaciones.

Veo con miedo que, cuando uno empieza la cuenta atrás, hay más que hacer que nunca, hay que poner en valor lo conseguido, luchar por ello, defender con uñas y dientes los derechos civiles, los derechos ciudadanos. Veo con miedo como los mediocres políticos que hoy dirigen los principales partidos, son incapaces de entusiasmar a nadie, se aborregan con mensajes apocalípticos y antiguos de lo terrible que será votar al otro sin ser capaces de explicar lo bueno que sería votarles a ellos.

Me invade la desconfianza en estos posibles gestores que en vez de ofrecer soluciones buscan culpables, mientras callan el saqueo a que han sometido los dineros públicos, me aterroriza que la gran mayoría de los jubilados votan al único partido que los ha engañado y que los ha robado de sus fondos. Me preocupa que mensajes falsos e interesados estén culpando al distinto, al extranjero, de los males que te aquejan en vez de al inútil que en su gestión no agiliza ayudas o al que las recorta desde el poder. Me preocupa lo que estamos viviendo en Europa con el crecimiento sostenido de la extrema derecha. Me preocupa la falta de memoria de los europeos cuando la crisis económica buscó un culpable (El pueblo judío), un salvador patriota (Adolf Hitler) y un canto a los valores raciales para marcar hegemonías, todo esto sonó en la manifestación por el centro de Madrid que permitió la delegada de gobierno y que ensalzó todos esos valores que en España, terminó con un golpe militar y una fratricida guerra civil y en Europa con la II guerra mundial.

Todo esto, tío Braulio, me preocupa más que mi cancer, ahora soy abuelo, mi nieta querida no pidió venir a este mundo, pero ya que está en él habrá que hacérselo lo mejor posible, para eso se que no soy yo sólo, otros muchos forman la peña que nos creemos que la vida merece la pena vivirla y vivirla para cambiarla, para mejorarla, me lo decía esta mañana un muy querido amigo sevillano, un amigo que lleva toda su vida en esta aventura de compromiso solidario y que con otros muchos creemos en esa revolución de las pequeñas cosas que hemos hablado otras veces para ir mejorando la sociedad en que vivimos.

El tío Braulio se puso en pie y, comenzando a caminar, dijo: Te envidio, no la enfermedad, la ilusión que transmites para enfrentarla, no el compromiso sino la entrega que supone ese compromiso y toda esa experiencia de vida que te dio conocer el mundo mas allá de las nubes de tormenta que se avecinan y nos obligan a tomar el camino de vuelta.
Pero envidio sobre todo, la ilusión con que me hablas de esos amigos por los que pones la mano en el fuego y la seguridad que tienes en su compromiso.

Esos amigos querido tio Braulio, llevan todos más de cuarenta años demostrando un día tras otro de que casta están forjados, llevan toda su vida viviendo un compromiso que se adquiere de forma voluntaria y se convierte en actitud ante la vida, si hoy, cualquiera de estos candidatos fuera capaz de demostrar un 1% de esa entrega y de ese compromiso me vería como el tipo más feliz del mundo, pero sigo preocupado.