El PSOE se muestra con su fuerza: historia, gestión y unidad

 

El PSOE cumplió con creces su papel en el mitin convocado para este domingo con el fin de presentar las candidaturas tras hacer una jornada de trabajo con los objetivos y planes de campaña. Pero se anotó un tanto más, un tanto muy importante.

Si el objetivo era dar a conocer, una vez más, la voluntad de ganar, en el acto socialista de hoy quedó más claro que otras veces que es en eso en lo que están los dirigentes tanto como los militantes y simpatizantes. ¿Por qué? Porque en contra de la reciente costumbre el acto transmitió un inesperado espíritu de unidad que impregnó el mensaje general.

Esta vez si fue posible. Desde hace unas semanas, cuando una providencial Susana Díaz decidió poner tregua en los asuntos internos y mostrarse activamente como una fiel y disciplinada militante de su partido dando su apoyo público de forma clara y contundente al candidato, los que aún han permanecido en, podíamos decir, otros discursos, han quedado puestos en evidencia.

Por eso, quizá, hoy han salido tras ella, junto a ella o delante de ella para afianzar el mensaje electoral que presenta al PSOE como una fórmula sólida, con una larga trayectoria en logros conseguidos, con una fructífera gestión pública al frente de los gobiernos democráticos, con un pasado más lejano plagado de nombres de peso en la extraordinaria y larga vida del joven y viejo partido, como lo llamaba Felipe González, también presente en el acto, aunque de forma virtual.

Estaban junto a Sánchez, presentando los valores del partido, del proyecto y la estrategia de campaña, por fin, los presidentes autonómicos – salvo García Page, ausente por razones de importancia, a encontrarse en Seseña,-, los ex secretarios del Partido, el presidente Zapatero y el ‘alcalde de alcaldes, el socialista Abel Caballero, alcalde de Vigo – el socialista más votado en las grandes ciudades – y presidente de la FEMP, y decenas de cargos públicos y cuadros con responsabilidades políticas en el partido. Estaban, pues, esta vez sí, todos.

Quizá podría haberse llamado así al mitin: Ahora sí. Como explicando con humildad que un principio básico para hacer comprensible y creíble un proyecto electoral, es el de la unidad exhibible de los que lo presentan. En este acto, el PSOE lo ha hecho.

Se refirió Sánchez a todos los dirigentes territoriales con responsabilidad autonómica y estrechó las manos de los que gobiernan, recordando, de memoria pero con exactitud de opositor, algunos aspectos de su gestión al frente de los gobiernos regionales. Demostración que quería resaltar la diferencia entre unas formas de gobernar y otras pero, sobre todo, fue una oportunidad aprovechada para dejar, todavía más claro, que el valor del PSOE – cuatro siglas, recalcó – es la suma de su pasado – presentado con orgullo -, la gestión del presente y las apuestas del futuro contenidas en su programa.

El liderazgo de Sánchez quedó evidenciado, y rubricado. Todos dieron carta de naturaleza a la voluntad de ganar: la hicieron creíble y el entusiasmo de los asistentes, el clamor y los aplausos de los militantes, la hicieron alcanzable.

Si el PSOE transita así este calvario que queda hasta el día 26J es posible que las cosas no sean tan turbias como las presentan los estudios demoscópicos. Al menos, este domingo, los socialistas han sabido responder a las encuestas negativas con todo su potencial.