Accidente EgyptAir, los caóticos últimos momentos del vuelo

El vuelo 804 de EgyptAir perdió contacto repentinamente con los radares de seguimiento. Apenas tres minutos antes, los datos revelan que existían problemas en la cabina y que saltaron repetidamente las alarmas por humo procedentes de uno de los baños del avión. Luego, tras dar una pirueta en el aire y cambiar de rumbo se precipitó en picado al mar.

A pesar de estos datos que se van filtrando sobre el siniestro donde viajaban 66 pasajeros, las autoridades advierten que es demasiado pronto para saber qué ocurrió con la aeronave habrá que esperar a recuperar las cajas negras del avión para reconstruir de manera precisa las causas que originaron la catástrofe.  “Perdieron el control del avión en tres minutos. Eso es muy, muy rápido”, dijo el experto en seguridad aérea Philip Baum a AP.

Las operaciones de rescate empiezan a dar con los restos del avión, objetos personales de los pasajeros y restos de asientos dañados, según la página de Facebook del portavoz del ejército egipcio. Más tarde publicó un vídeo mostrando lo que parecía ser una pieza de moqueta azul, cinturones de seguridad y un bolso de mano blanco. La grabación comienza con imágenes aéreas de un barco de la marina no identificado seguido de una lancha rápida navegando hacia restos que floraban en el agua.

El vuelo 804 despegó del aeropuerto Charles de Gaulle de París el miércoles por la noche con dirección a El Cairo y 66 personas a bordo. Aparentemente, todo se desarrollaba con normalidad, según se desprende de las comunicaciones mantenidas por el piloto del avión con los controladores aéreos de Zúrich, en Suiza y  en  Padua

La comunicación, difundida por liveatc.net, que proporciona comunicaciones de tránsito aéreo en vivo en todo el mundo, tuvo lugar unas dos horas y media antes de que los controladores griegos perdieran contacto con la aeronave. Funcionarios griegos dijeron que a las 02:24 de la madrugada, hora local, el avión entró en el sector Atenas del espacio aéreo del país. Veinticuatro minutos más tarde, los controladores charlaron con el piloto, que parecía estar de buen humor. En griego, el piloto respondió: “Gracias”.

Quince minutos después, los sensores detectaron humo en un baño y un fallo en dos de las ventanas de la cabina de los pilotos. En torno a las tres de la madrugada (siempre hora local), resultaron infructuosos los intentos de comunicación de los controladores aéreos griegos que debían ceder el testigo de la monitorización del vuelo a Egipto. Ni siquiera contestaron a las llamadas utilizando la frecuencia de emergencias. En ese momento, el  humo habíra llegado al sistema de computadoras y electrónico que controla el avión, según los datos filtrados.

Ya bajo controlo de los controladores egipcios, las alarmas seguían emitiendo datos de fallos en el avión de EgyptAir, ahora en el control del piloto automático y de las alas del aparato. En cuestión de segundos, el avión desapareció del radar.

Buscando indicios de si el Airbus A320 podría haber sido derribado por terroristas, los investigadores han analizado la lista de pasajeros e interrogado a personal de tierra en el aeropuerto Charles de Gaulle de París, de donde despegó el avión.

El  operativo de rescate está formado por aviones y barcos de Egipto, Grecia, Gran Bretaña, Francia, Estados Unidos y Chipre. La profundidad en la zona es de entre 8.000 y 10.000 pies (de 2.440 a 3.050 metros) y las señales de las cajas negras pueden detectarse a una profundidad de hasta 20.000 metros (6 kilómetros).