¿Y quién se ocupa de lo importante? Diario de Campaña de Leire Díez

 

Si una rastrea las redes sociales y observa el comportamiento de alguna “afición” de algunos partidos políticos siente dosis altas de zozobra sabiendo que lo importante ha pasado a ser anecdótico en esta enésima campaña electoral. ¿Dónde quedan los asuntos importantes para los ciudadanos?

El paro, una deuda pública imposible, la pobreza infantil, la LOMCE, la Ley Mordaza, el Pacto de Estado contra la Violencia de Género, todo ha quedado perfectamente tapado por polémicas artificiales sabor fútbol y esteladas, la insignificancia de IU en el logo de Unidos Podemos e, incluso, del Obispo Cañizares hablando del “imperio gay” como arma de destrucción masiva de la familia.

 

 

Leire Díez: “Pedro Sánchez habló de pensiones en Albacete. De cómo la gestión del PP se ha fundido la hucha de la Seguridad Social al mismo tiempo que ha elevado la deuda pública a niveles de comprensión griega”

 

 

El PP es especialista generando polémicas estériles que sirvan de intenso humo pimienta que distraigan nuestra atención de su nefasta gestión. Se ha convertido en un clásico. Lo verdaderamente grave es que quienes se consideraban “la nueva política” se han sumado al carro con una facilidad pasmosa y siguen aderezando la fruslería o, en su defecto, atacando al PSOE que se ha convertido en deporte nacional y para el que los medios de comunicación de este país tienen los mejores profesionales a disposición.

Pedro Sánchez habló de pensiones en Albacete. De cómo con  la gestión del PP se ha fundido la hucha de la Seguridad Social al mismo tiempo que ha elevado la deuda pública a niveles de comprensión griega y, todo ello, acompañado de una política austericida que, en realidad, no ha hecho más que empezar porque Europa ya ha adelantado el tirón de orejas correspondiente al próximo Presidente del Gobierno.

Anteayer en Berlín hablando de refugiados, hablando de España como “país de acogida” mientras Rajoy aplaude hasta con las orejas las políticas europeas que vulneran los derechos de los que huyen de la muerte en su país y llegan a una Europa que parece haber retornado a la de mediados del siglo pasado.

En realidad, Pedro Sánchez habla de personas.

Ayer cuando leí el documento de propuestas sobre las pensiones, me invadió un sentimiento de satisfacción porque ¡alguien habla de lo importante! De la pensión de mi madre y de mi abuela y la de tantas madres y abuelas que han servido de sustento para esas familias agotadas y expoliadas durante la crisis para las que hasta tomar aire era un lujo.

En estos seis meses, mientras unos jugaban a sus juegos de estrategias de sorpassos y otros veían la vida pasar mientras la izquierda hacía lo que mejor sabe hacer –destrozarse entre ella- sólo los que ya intentaron poner fin a la infamia de un PP corrupto en las instituciones provocando latrocinios continuados en las arcas públicas, han seguido hablando de lo importante. Del futuro, de un futuro en el que la dignidad, la transparencia, la ética venzan a esta sensación continua de lodo, corrupción, oscurantismo y mafia.