Técnicas sostenibles para cuidar nuestro turismo cultural

El turismo cultural es una fuente importante para construir riqueza económica y cultural y nuestro país tiene 44 sitios Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO y un gran número de obras históricas y culturales, por lo que el cuidado, la innovación, prevención y conservación de las mismas es fundamental. Por estos motivos, entre otros, debe de haber un equilibrio entre turismo y cultura.

Las smartcities patrimoniales son ciudades donde el turismo juega un papel de relevancia en la propia vida del municipio. Éstas requieren una aplicación específica y singular de las tecnologías digitales en aras de conciliar una armonía entre su patrimonio y el turismo que reciben. Todas las Comunidades Autónomas tienen un plan específico de turismo cultural, donde el año pasado monumentos como la

Sagrada Familia recibieron 3,2 millones de visitantes, el Museo del Prado 2,5 millones o la Alhambra de Granada 2,4 millones de visitas.

Hasta ahora, los conservadores de patrimonio no han tenido herramientas para medir realmente los problemas que pueden surgir por el deterioro de las obras de arte con motivo del paso de tiempo. La propuesta de Telefónica con Smart Patrimonio busca transformar el actual modelo de gestión centrado en la restauración de los bienes una vez deteriorados hacia una conservación preventiva más eficiente y sostenible. Esta herramienta incluye una red de sensores inalámbricos que se comunican entre sí y transmiten a un servidor central los valores registrados tanto en el ambiente como en la estructura y en los accesos al área o recintos. Los diferentes sensores son capaces de medir variables como la temperatura, la humedad, la luminosidad, las vibraciones o plagas insecticidas, entre otras, todas ellas controlables en tiempo real y de manera continua.

Ejemplo de ello es la Muralla de Ávila. En colaboración con la Fundación Santa María la Real, Telefónica instaló una red de 60 sensores en cuatro zonas concretas del monumento para monitorizarlo, analizarlo y vigilar su estado en tiempo real. Gracias a estos sensores se puede controlar aspectos como la temperatura, la humedad, la luminosidad, la radiación solar, emisiones de CO2 o la presencia de sales. Con toda esta información, el Ayuntamiento de Ávila está generando informes que permiten adaptar el plan de gestión integral del monumento a la realidad de los factores que afectan a este monumento de la ciudad. Otro de los espacios que ya cuenta con esta solución tecnológica es el Real Monasterio de Santa Clara, en Tordesillas, dónde meses atrás se instalaron más de 20 sensores.