Los ‘predicadores del odio’ y la xenofobia

El racismo y el miedo están protagonizando las últimas decisiones de los veintiocho, una visión política y social que está construyendo una Europa muy distinta a la que se vaticinaba hace tan solo unos años.

Y es que la solución cada vez más viable para los países de Europa es cortar por lo sano para evitar la expansión del terrorismo. El último en sumarse ha sido Dinamarca que ha anunciado la publicación de una lista de ‘predicadores del odio’ al que vetará la entrada.

Muchos ciudadanos se escandalizan por los comentarios racistas y xenófobos de Donald Trump pero en el caso de algunos políticos europeos no difieren tanto con su ideología y en la Eurozona se están construyendo los mismos muros.

El Gobierno danés pide la creación de una lista en la que estarían imanes y otros lideres religiosos para prohibirles la entrada al país. Si se llega a llevar a cabo esta lista podrán expulsar de forma legal a todos aquellos que hayan expresado públicamente opiniones antidemocráticas o los que se hayan comprometido con el terrorismo o lo hayan promovido de alguna manera. Una lista negra que la ministra de integración en Dinamarca asegura que es una medida drástica pero necesaria para mantener intactos los valores daneses.

Ni visado, ni entrada al país. Una medida que ya se ha llevado a cabo antes en otros países de Europa como en Alemania, Bélgica o en Francia en donde ya han expulsado al menos a 100 ‘predicadores del odio’ extranjeros desde 2012 como el clérigo musulmán radical Alí Ibrahim el Soudani acusado de predicar el odio. El Soudani había sido imán de una mezquita en el departamento parisino de Sena-Saint Denis.

Las puertas del continente están abiertas a todo el mundo y entre ese mundo hay gente sin escrúpulos contrarios a nuestros valores, muchos enemigos de la democracia pero muchos con buenas intenciones. ¿Cuáles son las reglas para controlar la expansión y reclutamiento a hombres y mujeres para la yihad?

Lo cierto es que muchos Estados de Europa se niegan a acoger refugiados e inmigrantes que provengan de Oriente Medio, más medidas promovidas por el miedo y la inseguridad… una crisis humanitaria que está sacando lo peor de Europa, convertidos también en predicadores pero predicadores del racismo dividiendo aún más a los ya pocos cohesionados miembros de la Unión Europea.