Explotaban a más de 50 mujeres entre las que había menores

Agentes de la Policía Nacional han desarticulado dos organizaciones criminales de origen nigeriano instaladas en Torrevieja, Alicante, que dirigidas desde Ceuta, explotaban sexualmente a mujeres, algunas de ellas menores de edad.

En total, entre las dos, han explotado a más de 50 mujeres. Ambas redes controlaban toda la zona de explotación en donde las víctimas ejercían a la fuerza la prostitución y pactaban los precios a cobrar por los distintos servicios sexuales con el fin de controlar el negocio en el lugar y acabar la competencia.

El dinero obtenido era enviado de manera ilegal a Nigeria. Buena parte del dinero se utilizaba para financiar otras redes de explotación sexual en el país africano.

La operación policial se ha saldado con la detención de 30 miembros, de los cuales 18 han sido ingresados en prisión sin fianza por orden de la autoridad judicial. Los agentes han liberado a 18 mujeres, que estaban siendo explotadas en ese momento.

Redes de explotación lideradas por mujeres

Estaban lideradas exclusivamente por cinco mujeres y cada una de ellas tenía un grupo de mujeres al que controlar el ejercicio de la prostitución.

La trama contaba con una red de alojamientos en los que mantenían a las víctimas bajo el más absoluto control, incluso en los lugares en los que ejercían la prostitución. Se turnaban para su supervisión, dando cuenta telefónicamente de los servicios prestados por cada víctima a su respectiva proxeneta, para que en todo momento supieran el dinero que debían recaudar.

La investigación, que ha durado más de un año, se ha desarrollado en diferentes localidades, pues las organizaciones acostumbraban a trasladar a las víctimas por todo el territorio nacional para evitar su localización por la Policía. Además las aleccionaban para que, a la más mínima sospecha de que pudieran estar siendo investigadas, extremaran las precauciones. También cambiaban sus números de teléfono móvil periódicamente o los intercambiaban entre ellos.

La operación ha sido llevada a cabo por la Brigada Central contra la Trata de Seres Humanos de la Comisaría General de Extranjería y Fronteras, las UCRIF de Alicante, Málaga y Valencia y las Brigadas Locales de Extranjería de Cartagena, Torrejón de Ardoz y Alcalá de Henares, con la inestimable colaboración de Europol, que ha canalizado las investigaciones de las conexiones que ambas organizaciones tenían en Suecia, Finlandia, Reino Unido, Italia y Francia.