Dar conectividad a cualquier objeto, ya es posible

Cada vez existen más objetos dotados de conectividad. En la apuesta por el Internet de las Cosas de las empresas, se están desarrollando pequeños dispositivos inteligentes a modo de botones, que conectados a la Red y con un solo “click”, desencadenan la opción deseada por el usuario como: pedir una pizza, mandar solicitudes automáticas de recogida de paquetes o el envío de vehículos con chófer.

Estos módulos llamados “Thinking Things” de Telefónica, trabajan de forma conjunta y a su vez se pueden combinar con otros sensores para monitorizan procesos: permiten la medición de la temperatura, humedad, ruido, e incluso son capaces de determinar la geolocalización, entre otras funciones. Una vez colocados los módulos, simplemente encajándolos unos sobre otros como las piezas de un Lego, el dispositivo se conectará automáticamente a la plataforma en la nube y comenzará a monitorizar los parámetros definidos y a ejecutar las órdenes programadas. De esta manera, cualquier usuario puede usarlo sin necesidad de tener conocimientos de programación o electrónica.
“Thinking Things” es capaz de dar conectividad a cualquier objeto y de integrar las comunicaciones en el mundo físico. Además utiliza un hardware abierto para que todos aquellos que quieran contribuir al desarrollo de la tecnología y quiera construir sus propias ideas puedan hacerlo. Las posibilidades son infinitas. Estos sensores suponen la materialización de la apuesta por el IoT y el M2M, un sector de actividad creciente que según estiman las previsiones de las principales consultoras tecnológicas, crecerá a un ritmo superior al 2.400% hasta 2020, (dato obtenido del Industrial Internet of Things Offers Significant Opportunity for Growth of Digital Services, Says Accenture Report).
Ejemplo de esta tecnología es la plataforma que Telefónica y el Centro de la Fundación para la Investigación en Etología y Biodiversidad (FIEB) han desarrollado para el estudio del comportamiento de la fauna silvestre SMARTfieb. En ella se ha empleado tecnología IoT (Internet de las Cosas) para controlar centralizadamente las infraestructuras de agua y eléctricas, así como la temperatura y humedad de todos las instalaciones con animales.