Los jóvenes prefieren hacerlo en privado

Los estudiantes salen a la calle. Protestan contra la LOMCE, el llamado decreto 3+2 y los recortes en la enseñanza pública. Afirman que la tijera en los presupuestos afecta a la calidad de la Enseñanza en España, en especial a la universitaria. Y los datos les dan la razón. En los últimos cuatro años, las matriculaciones en las universidades públicas descienden en un 7,3%. En cambio, el alumnado en las privadas se mantiene estable.

La creciente idea entre los estudiantes es que cursando una carrera universitaria privada conseguirán más fácilmente un empleo.

El recorte de más 1.500 millones de euros, ha situado a las universidades públicas a niveles del año 2006, según un estudio de la federación de enseñanza de CC.OO. El gasto de las universidades ha caído en función del PIB del 0,97% al 0,83%, lo que nos aleja aún más de la media europea.

La deuda de las universidades públicas, el descenso de la financiación por parte del Gobierno en investigación y también en becas a los estudiantes han favorecido las bajas a la hora de matricularse. Las comunidades autónomas más afectadas son Castilla La Mancha, con un descenso del 36%, o en la Comunidad de Madrid, con una caída del 28%.

Los estudiantes protestan por el decreto 3+2, que acorta un año la obtención del grado, pero que precisa de dos años de máster para completar el título. Y es en este asunto donde surgen las más ácidas recriminaciones. Los estudiantes denuncian que los másteres resultan muy caros, tanto en las públicas como en las privadas y que los precios no bajan de los 6.000 euros y pueden alcanzar de 8.000 a 17.000 euros en las privadas.

A pesar de ello, cursar un máster en la privada goza de sus preferencias, sobre todo, porque acaban ofreciendo mayores posibilidades para la realización de prácticas en las empresas y, por lo tanto, se convierte en la antesala para adentrarse en el mundo laboral. En cambio, las posibilidades de iniciar una carrera investigadora en la privada, tradicional salida en la universidad pública, se reduce en la misma proporción que los recortes.

El resultado, el estudiante tendrá que estudiar un máster de todas todas. Y pagar, pagar mucho para poder encontrar un trabajo.