La búsqueda de Federico García Lorca

A veces hay muertes que trascienden más incluso que una vida llena de creatividad. Podría ser el caso de Federido García Lorca, el poeta universal asesinado al inicio de la guerra civil. Hoy, una vez más, salta a los medios de comunicación una nueva investigación que asegura que los restos del poeta se ubican en un pozo de agua de una fábrica textil en la localidad granadina Alfácar.

Dirigida por Miguel Caballero, de la Universidad de Granada y publicada en exclusiva por el diario digital bez, la investigación afirma que la ubicación de los restos de Federico podrían encontrarse en una antigua fábrica de paños que era utilizada como fosa común para los fusilados en 1936.

Las comprobaciones la van a realizar el próximo viernes, mediante el ADN del maestro de escuela, Dióscoro Galindo, proporcionado por su familia. Se sabe que Dióscoro fue fusilado y enterrado en la misma fosa común que Lorca, junto a un banderillero que también corrió la misma suerte, y de confirmarse el hallazgo de sus restos, con el  ADN de la nieta, podrían continuar con la investigación de los restos del famoso poeta.

Sería la cuarta vez que la Junta de Andalucía aprueba un proyecto para tratar de encontrar al poeta. Pero no es la única hipótesis que gira entorno a su muerte, ya que se han hecho documentales, escrito libros y hasta dirigido películas que cuentan historias muy dispares que sitúan el cuerpo sin vida del poeta en otras ubicaciones.

La muerte de Lorca produjo una gran indignación en la comunidad cultural de habla española, y a lo largo de la historia ha sido una mancha indeleble en nuestro imaginario literario colectivo, más allá, incluso, de nuestra propia lengua. Es sabido que su muerte se produjo por la acción de un pelotón falangista y la inacción del poeta Luis Rosales, a cuya casa Lorca había acudido para refugiarse en los primeros días del alzamiento militar. Como quiera que fuera, Federico fue fusilado pero su historia inmortal sobrevivió a la larga noche del franquismo.

Lorca había nacido el 5 de junio de 1898 en Fuentevaqueros y desde que comenzara su carrera literaria en 1915, había tenido un papel determinante en la renovación poética del siglo XX perteneciendo a la llamada Generación del 27. Fundó la revista Gallo en 1928, y después de viajar a Nueva York, creó el grupo teatral universitario La Barraca, para acercar el teatro clásico al pueblo haciendo representaciones a lo largo de la geografía rural española.

En la madrugada del 18 de agosto de 1936 lo fusilaron junto a un olivo en la carretera que une las localidades de Víznar y Alfácar. Una historia plagada de silencio y de fosas cerradas.  Hasta ahora,  no se sabe donde se halla el cuerpo de Lorca, pero lo que es cierto es que su obra ha trascendido al paso del tiempo, y sus libros y obras de teatro ocupan un lugar de primera magnitud en la historia universal de la literatura española. Aunque aún no sepamos donde reposan sus restos sabemos donde encontralo: a través de su obra.