Se va y nos deja, la activista luchadora Shangay Lilly

Sin hacer ruido se nos ha ido la polifacética activista y escritora Shangay Lilly. Tenía 53 años y, desde hace tiempo luchaba contra un complicada enfermedad. Para unos, nos deja uno de los primeros ‘drag queen’, para otros un comprometido activista de los derechos de los gays y creador de Shangay Express, la primera revista gratuita destinada a los homosexuales.

Todo un icono para los residentes en Chueca, la capital gay de España. Este malagueño se definía asimismo como ‘artivista’, artista metido a activista, aunque cuando se tomaba confianzas prefería denominarse maricón, feminista, ateo, rojo, anticapitalista, y republicano. Una declaración de intenciones en toda regla.

Su imagen de ‘drag queen’ se hizo rápidamente popular en los 90, pero Shangay Lily, pisó las tablas no solo como actor de teatro y cine en donde trabajo con Javier Bardem, Aitana Sánchez-Gijón o Miguel de Molina, sino también como autor de los Monólogos feministas para una Diva,  Mari, ¿me pasas el poppers?, Masculino Singular o Palabra de Artivista.

Aunque sin duda el mejor legado de este rebelde sin causa fue su semanario, desde donde se promovió la Shangay Tea Party, precursora de las Fiestas del Orgullo actuales. Últimamente, Shangay se adentró en el mundo digital a través de su blog Palabra de Diva, donde no dejaba títere con cabveza en el mundo de la política y la cultura.

Pero si fue algo, fue sin duda una activista. Defensora de los derechos y libertades del mundo gay, se atrevió a romper una foto de Esperanza Aguirre en un programa de su televisión autonómica asegurando que esa cadena, Telemadrid, estaba secuestrada por Aguirre, que la había convertido en un nido de odio y de homofobia.

Shangay nos ha dejado. Chueca está de luto, aunque conociéndola, seguro que nos diría que lo celebráramos en su memoria.