Cazadores de refugiados, ‘héroes’ premiados en Bulgaria

La UE sigue protagonizando bochornosos espectáculos en la crisis de refugiados. En Bulgaria, la policía fronteriza ha elogiado y animado a continuar su labor a un grupo de voluntarios de las patrullas de voluntarios que se dedican a la detención de inmigrantes y entregarlos a las autoridades.

portada caza inmigrantes

Según el jefe de policía de fronteras, Antonio Angelov, su departamento ha dado ‘un premio’ a una patrulla fronteriza de voluntarios que detuvo a 23 refugiados en la frontera con Turquía, aunque advirtió a este grupo perteneciente a la Organización para la Protección de Ciudadanos que cada vez que la próxima vez que detecten la presencia de inmigrantes les informe con celeridad para que puedan actuar.

“Les quiero animar” a que continúen con su labor, al tiempo que les prevenía que esta vez toparon con “un grupo muy tranquilo, pero que no siempre es así”, que lo de patrullar “es muy arriesgado. No es un juego de niños”. Angelov aseguró que la policía no puede controlar al “cuerpo de voluntarios” porque los ciudadanos búlgaros tenían derecho a estar en las zonas fronterizas del país.

Los hechos por los que fueron reconocidos los ‘parapolicías’ se remontan a primeros de abril, cuando 11 miembros del grupo fueron de patrulla por el bosque. Entonces se toparon con un grupo formado por 23 refugiados – 18 hombres, tres mujeres y dos niños – y los detuvo antes de llamar a la policía de fronteras. Los voluntarios no podían dar su ubicación exacta a las autoridades, por lo que acompañó a los refugiados a la localidad más cercana, Bliznak. La policía llegó una hora más tarde.

Desde la organización nacionalista se afirma que las patrullas forman parte de su manera de ayudar al Estado y recuerdan que “todo ciudadano búlgaro tiene el derecho de caminar por los bosques y que alertar a la policía si se detecta la presencia de inmigrantes es nuestra obligación cívica “.

 

La práctica de detener a los refugiados se ha vuelto popular entre los grupos ultranacionalistas

La ley búlgara impide a un ciudadano a practicar detenciones, pero su práctica se ha vuelto popular entre los ultranacionalistas, quienes organizan patrullas donde sus miembros van ataviados con ropas paramilitares, lo que confunde a los inmigrantes.

Su actividad va creciendo, tanto en número como en popularidad, grupos como la escuadra Civil para la Protección de la Mujer y la Fe que opera en la llocalidad de Burgas, en la costa del Mar Negro. Este grupo reconoce que su labor no solo se limita a detectar la presencia de refugiados, sino también les ‘invita’ a volver a Turquía.

El asunto está cobrando dimensión de problema de Estado en el Bulgaria. El comité de Derechos Humanos de Helsinki denuncia que no siempre la labor de las patrullas es pacífica, y que estos grupos están reteniendo a los refugidos empleando la fuerza. De hecho ya ha presentado una denuncia contra Dilko Dinko Vulev, héroe para unos y xenófobo para otros, por su labor como ‘cazador de refugiados.

Dinko Vulev d

Dinko Vulev d

Del mismo modo, el ministro del Interior, Rumiana Bachvarova, en una interpelación parlametaria ha pedido a los ciudadanos que no interfieran en la labor de la policía añadiendo que el Gobierno terminará en junio la valla de 130 kilómetros que está construyendo e la frontera con Turquía para detener la inmigración ilegal.

 

   

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