Detenido el secuestrador del avión de EgyptAir en Chipre

El secuestrador del avión de pasajeros de EgyptAir, Seif Eldin Mustafá, ha sido detenido por las fuerzas de seguridad, según han informado el portavoz del Gobierno chipriota, Nikos Christodoulides y el Ministerio de Asuntos Exteriores chipriota en su cuenta de Twitter.

El avión, un Airbus A320 de EgyptAir, fue secuestrado en pleno vuelo tras haber despegado desde Alejandría con destino a El Cairo. El hombre ha amenazado con un cinturón de explosivos y ha obligado al piloto del aparato a aterrizar en el aeropuerto internacional de Lárnaca, donde permanecía desde las 8.50 horas.

El momento de la detención

El secuestrador ha salido con las manos en alto de la aeronave, que se encontraba en el aeropuerto internacional de Lárnaca, en Chipre, según muestran las imágenes de la televisión chipriota CyBC. La misma cadena ha publicado unas imágenes en las que se ha podido ver como una de las personas secuestradas saltaba desde la cabina del piloto. Finalmente, antes de la salida del asaltante, las ochos personas que permanecían retenidas han abandonado por tandas el avión de EgyptAir,  bajando por las escaleras.

El secuestrador quería hablar con su exmujer

El objetivo del secuestrador era la liberación de una mujer, al parecer con la que mantenía una relación sentimental,  que permanecía encarcelada en Egipto. Después de provocar el aterrizaje de emergencia del avión, el hombre ha entregado una carta, escrita en árabe, a una azafata para que se la diera a las fuerzas de seguridad. En la carta, el hombre  pedía que le dejasen ver a su exmujer dentro de la aeronave. La carta no ha sido entregada.

El autor del secuestro es Seif Eldin Mustafá, un ciudadano libio. Descartado el primer nombre publicado, Ibrahim Samaha, que era otro ciudadano egipcio que viajaba en el avión, y al cual el Gobierno de Egipto ha pedido disculpas públicamente tras haberle identificado, por error, como el secuestrador.

Amenazó con un cinturón de explosivos

La situación ha sido gestionada por dos células de crisis, una compuesta por expertos antiterroristas de las fuerzas de seguridad y otra integrada por autoridades aeroportuarias.

El secuestrador, finalmente, no estaba armado, ni llevaba un cinturón de explosivos. Al principio ha amenazado con estos supuestos objetos para poder conseguir su objetivo; hablar con su exmujer.