Fallece el general Arellano, el artífice de la ‘Caravana de la Muerte’ en Chile

El general Sergio Arellano Stark, artífice de la llamada ‘Caravana de la Muerte’ tras el golpe de Estado militar en Chile en 1973, ha fallecido a los 94 años de edad, según informan los medios chilenosArellano, que formó parte de la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA) y fue delegado de la Junta Militar de 1973, estuvo al frente de la caravana que recorrió el país visitando los centros de detención en los que estaban retenidos los presos políticos y en la que se ejecutó a decenas de ellos.

Días después del golpe militar (11 de septiembre de 1973), Augusto Pinochet señaló que “no habrá piedad con los extremistas”. Por ello, al recibir noticias sobre el trato moderado que algunos comandantes de guarnición de provincia daban a ex dirigentes de la Unidad Popular, decidió aleccionar a estos mandos “blandos” enviando a un Oficial Delegado que lo representaría y actuaría en su nombre.

Y designó al general Sergio Arellano Stark, para “acelerar procesos y uniformar criterios en la administración de justicia” a los prisioneros. Tenía a su cargo a 14 militares. Apodado ‘el Lobo’, por su agresividad dirigió  una comitiva militar que en un recorrido por diversas ciudades de Chile ejecutó a centenares de prisioneros políticos.

El modus operandi de la Caravana se repitió en varios puntos del país: las víctimas eran sacadas de las cárceles, llevadas a lugares despoblados y asesinadas a tiros; en algunos casos los cadáveres fueron dinamitados para borrar todo vestigio. El mensaje de La Caravana era claro: la única ley es la que imponía el general. Su actividad dio comienzo a la “guerra sucia” contra los opositores al régimen.

 

Las giras de La Caravana de la Muerte

El 23 de septiembre de 1973 se inició la primera gira de la Caravana. El recorrido varios localidades del Sur del país. Se saldó con más de 20 asesinatos sin juicios de opositores de izquierdas. Los cuerpos de las víctimas nunca fueron entregadas a sus familiares. Quince días después, la Caravana tomó rumbo al norte del país. Una cincuentena de opositores fueron asesinados.

Las causas judicales contra Arellano fueron sobreseídas por haber sido declarado incapaz al padecer Alzheimer.