Cinco diferencias entre Donald Trump y Hillary Clinton

A parte de que coincidieron en una boda, la última del magnate, y que comparten tinte para el pelo, poco une a los dos candidatos que se destacan como caballos ganadores en la carrera a la Casa Blanca tras el súpermartes.

Trump y Clinton, dos modelos de entender los Estados Unidos que se pueden resumir en estas cinco abismales diferencias en sus propuestas políticas.

INMIGRACIÓN. El multimillonario se hizo popular al incio de la carrera electoral por su duro discurso contra la inmigración, sea la procedente de México o de los países árabes. No solo quiere ampliar el muro que separa la frontera con México, también pide al país latino una indemnización millonaria por haberse aprovechado de los estadounidenses. Un discurso lleno de exabruptos, tildó a los inmigrantes como delincuentes y con una amenaza: expulsar a los sin papeles del país.

En las antípodas se sitúa Clinton, que sigue la doctrina Obama, es decir, una legislación que permita a los sin papeles que respeten la ley acceder a plenos derechos. En este contexto, no es de estrañar que ella arrase con el voto latino.

POLÍTICA EXTERIOR. Coinciden en mantener a raya el avance del terrorismo islamista, pero mientras Trump defiende la acción directa, es decir mandar tropas terrestres para frenar el avance del Daesh, Clinton prefiere la actual situación, es decir, buscar el amparo de la ONU y no enviar soldados a las zonas en conflicto.

Un abismo les separa en torno a China. Así mientras  Clinton se decanta por mantener a China en el circulo de amigos internacionales. Trump prefiere frenar su poder económico.

ECONOMÍA. El republicano se enfunda en la bandera para reclamar que el Made in América se produzca integramente en el país y no en China, por ejemplo, y se ha propuesto cuadrar el déficit a base de subir impuestos a las rentas más altas, pero reduciéndolos a las empresas y bajarlos a las clases medias. Clinton, en cambio, dirige su discurso a las clases sociales menos favorecidas y apuesta por subidas en el salario mínimo y controlar a base de tasas el capitalismo especulativo

ARMAS. Así mientras la probable heredera de Obama en las filas demócratas sigue los pasos del presidente y apuesta por limitar la venta de armas en el país. Trump, en cambio, se aferra a la segunda enmienda -o al lobby de la Asociación Nacional del Rifle- y defiende que todo ciudadano estadounidense tiene derecho a portar armas con su debida licencia. Defiende por ejemplo que los profesores de los colegios tengan una.

SANIDAD. El republicano hace un guiño al electorado y se acerca a la reforma aprobada por Obama, pero manteniendo un sistema mixto donde se mantenga el poder de las aseguradoras. En este punto, en el de los seguros privados es donde diverge con el programa de Clinton, partidaria de que estén obligadas a suministrar cobertura médica a cualquier persona, sin imponer altas pólizas a las personas con enfermedades.

De todos modos aún faltan 32 estados por votar, así que queda mucho partido para saber si Sanders, por las filas demócratas, o Rubio o Cruz por las republicanas echan por tierra los resultados del súpermartes.