La actualidad de la crónica negra #En140Segundos

La crónica negra esta semana tiene como protagonista a padres e hijos. Imágenes que nos trasladan a  ‘La Jungla’, en Calais, donde 300 pequeños quedarán desamparados tras la entrada de los bulldozers o a la desesperación de los que se apelotonan en las vallas.

Pero volvamos a los juzgados y al futuro incierto de otros niños. Una casa llena de basura y un pitbull sin bozal suelto son parte de los argumento de la Fiscalía del Principado de Asturias para pedir un año de prisión para una madre que dejó por la noche solos a sus hijos de 5 y 7 años en esas condiciones y con esa compañía.

La Fiscalía lo ha considerado como un delito de abandono temporal de menores y solicita un año de condena y cuatro de inhabilitación para el ejercicio de la patria potestad para la madre.

La dejadez de los padres convierte en víctimas a los hijos. Otra niña en Oviedo fue el cebo de sus compañeros de colegio. Llevaba pagados 400 euros para evitar que le pegasen. Niños víctimas propiciatorias de abusos y de crímenes injustificados.

Como la pequeña de cuatro años asesinada por su niñera en Rusia. Tras el crimen se paseó por las calles de Moscú exhibiendo su macabro trofeo, la cabeza de la niña. Los padres continúan en estado de shock después de lo ocurrido.

Su cuidadora aprovechó que los padres salían de casa, para prender fuego al domicilio y asesinar a la niña. Salió de la vivienda con la cabeza de la niña decapitada entre sus manos y se paseó por una estación del metro de Moscú al grito de “Dios es grande” y “soy una terrorista”.

La brutalidad del crimen ha dejado a los padres desolados. La mujer fue detenida por las autoridades, que pusieron fin al brutal y desvergonzado espectáculo.

Impactante la imagen, sin duda, pero no lo es menos la del hombre que han encontrado momificado dentro de un yate que viajaba a la deriva.

Menfred Fritz Bajorat, viajaba desde hace un año por el Índico con su yate. Unos pescadores del sur de Filipinas se acercaron a la embarcación tras comprobar que navegaba sin rumbo determinado.  Al entrar en él vieron un cadáver sobre una mesa situada junto a la radio.

La autopsia ha revelado que no hay signos de violencia en el cuerpo. No descartan que haya sido un asesinato, ni tampoco fruto de una muerte natural. Los expertos creen que el estado de momificación se debe al viento seco del océano, las altas temperaturas y la sal. El fallecido llevaba un año sin contactar con nadie. El último contacto se produjo a través de Facebook con un familiar.

Estaremos atentos a esta última historia digna de película para conocer su desenlace final. Pero además, en la actualidad  han ocurrido otros sucesos. Entre ellos la muerte de varios estudiantes de Ohio, el hombre que apuñaló a 14 miembros de su familia en Bombay y las 81 personas detenidas en Europa  por blanqueo de dinero.