El número dos del PP en Segovia, implicado en un caso de comisiones ilegales, sigue sin dimitir

El paradero y las intenciones de Pedro Gómez de la Serna son toda una incógnita. Implicado en un presunto caso de cobro de comisiones a cambio de contratos mientras ocupaba un escaño en el Parlamento, el todavía número dos en la lista del PP de Segovia hace caso omiso a las peticiones de dimisión o renuncia cursadas desde la sede central del PP y se mantiene firme, de momento, en lo expresado en su última comparecencia pública, donde aseguró no plantearse dicha cuestión.

Aunque en los cenáculos políticos de Segovia minimizan declaraciones como las de la presidenta de Madrid, Cristina Cifuentes, pidiendo la renuncia inmediata a ir en las listas y se comenta que dicha decisión se ha realizado “con la boca pequeña”, ya que de otro modo la salida de la política del diputado se habría producido “ipso facto”.  De hecho, poco o nada se sabe de la marcha del expediente disciplinario abierto por el PP contra él.

Una actitud que esta provocando duras críticas por parte de los socialistas segovianos. Juan Luis Gordo, cabeza del lista del PSOE al Congreso no ha dudado en calificar la actitud del PP como “cínica”. El PP de Segovia “demoniza” ahora al candidato, pero recuerda que tanto políticos locales como nacionales “cerraron filas” y defendieron la legalidad y la actuación de su compañero de partido. En la misma línea se manifestó el presidente del Gobierno,Mariano Rajoy, quien indicó que no tenía duda sobre la actividad del diputado, que calificó como “normal”.

Mariano Rajoy tuvo que afrontar el debate con Sánchez con esta espada de Damocles del ‘caso de la Serna’ sobre su cabeza, aunque sorpresivamente el candidato socialista no abordó este asunto en el capítulo dedicado a la corrupción.

La actividad paralela del diputado De la Serna

Y eso que cada día aparecen nuevas revelaciones implicando a De la Serna y su despacho en el cobro de comisiones para desbloquear o conseguir determinados contratos en el exterior y que amenaza con ser el gran escándalo de corrupción durante la campaña electoral.

La más sonada, unas grabaciones donde el candidato reconoce que su asesor le ha comentado que “esto no se sostiene” y donde concluye que le han dado “una pasta” al tiempo que no ofrece ninguna respuesta cuando le preguntan “por qué recibía esas igualas si no hacía trabajos…dónde están los informes, dónde están los trabajos, dónde están los éxitos… A ver si van a ser facturas falsas”.

Pedro Gómez de la Serna y el dimitido embajador en la India, Gustavo de Arístegui, bajo la marca internacional Voltar Lassen, suscribieron contratos con una veintena de empresas con el objetivo de abrirles mercados en el exterior.

facturas de la Serna

facturas de la Serna

Unos ‘trabajos’ por los que facturaron una cantidad que supera el millón y medio de euros ahora bajo sospecha. Por dos contratos adjudicados al grupo Elecnor en Argelia recibieron 830.000 euros en comisiones.

Castilla y León, nombre propio en el mapa de la corrupción en España

La preocupación en la dirección del PP por las repercursiones del ‘caso de la Serna’ no solo tienen una implicación a nivel local en Castilla y León, donde las encuestas pronostican numerosas incertidumbres sobre la asignación de escaños en las nueve provincias, sino también por el efecto a nivel nacional.

En clave local, el gobierno de Castilla León del popular Juan Vicente Herrera, afronta dos comisiones de investigación abiertas – la trama eólica y los gastos de la construcción del Hospital de Burgos-  y otros casos abiertos que han acabado con la imputación de cargos del actual gobierno autonómico, pero el estallido ‘caso de la Serna’ lo sitúa en el epicentro del mapa de la corrupción en España.

El asunto empieza a causar una seria preocupación en las filas del PP y su discurso vacilante en este caso. En 24 horas se pasó de la apertura de un expediente disciplinario, por si hubiera algo sospechoso en la actividad del ex diputado – “no tiene que dimitir porque no ha hecho nada ilegal”-, a su exclusión de los actos de la campaña y a calificar su comportamiento como “poco ético ni estético y cursar una solicitud de renuncia que ha caído en saco roto.

Pedro Gómez de la Serna, candidato a la reelección el próximo 20-D, denunció ser víctima de “una extorsión en toda regla” por parte de un “antiguo socio”, cuyo nombre evitó citar. Gómez de la Serna no puede renunciar, ya que en ese caso “de antemano estaría aceptando su culpabilidad, puro maquillaje y cinismo”, añade Gordo.