Vocal vecino, ¿el primer escalón de la escuela política?

Son el ultimo eslabón de la democracia municipal y formalmente trabajan o colaboran para mejorar los barrios. Cobran por asistir a los plenos unos 550 euros de media y son elegidos directamente por los partidos políticos. Les presentamos a los vocales vecino

En Madrid son 525 que se reparten en las 21 juntas de distrito a razón de 9 para Ahora Madrid, 9 PP, 4 PSOE y 3 Ciudadanos. La mayoría, salvo los de Ahora Madrid que han hecho primarias abiertas, suelen ser militantes de los partidos y perciben una retribución por asistir una vez al mes en los plenos de las Juntas de Distrito.

Aquí surge la polémica ¿trabajo voluntario a beneficio de la Comunidad o sobresueldo -cuando no sueldo- para engrosar las nóminas de los partidos políticos?

Ni si quiera algunos dirigentes de los partidos políticos e incluso algunos vecinos vocales están de acuerdo con esta forma de gestión. Los vocales vecinos de Ahora Madrid donan un 30% de sus dietas a la formación. “Lo suyo sería que las tareas políticas de proximidad no fuesen remuneradas, al igual que las que realizan multitud de personas en el ámbito de asociaciones y colectivos, pero dada la configuración de nuestro modelo social actual, entendemos que llegar a eso requerirá de otros cambios y procesos”, señala un responsable de Ahora Madrid.

EL PP fue el primero en elegir a sus representantes en los distritos, a medios de julio, a través de un proceso en el que los militantes que quisieran se presentasen a vocales vecinos. El nuevo procedimiento tuvo mucho éxito en algunos distritos como Chamartín y no tanto en otros como en La Latina. Anteriormente, en el caso del PP, era el presidente del distrito y el comité ejecutivo quien elegía a dedo a los vocales vecinos.

Dentro de la Junta del Distrito además, hay distintos cargos están los portavoces y los portavoces adjuntos que cobran 950 euros, los vocales vecinos adjuntos que cobran 650 euros y los vocales rasos que cobran 550 euros.

En el fondo, gracias a su trabajo a pie de calle en contacto directo con sus vecinos se acaban convirtiendo en la mejor -o peor- imagen que tienen los ciudadanos de los partidos políticos.Un trabajo poco agradecido -las aritméticas parlamentarias en los plenos de las juntas municipales acaban con todas sus iniciacitivas, en ocasiones invisible y nada reconocido.

Porque en definitiva, la cacareada descentralización del poder municipal en los distritos forma parte de las asignaturas pendientes de nuestra democracia.