La polícia húngara gasea a los refugiados en la frontera con Serbia

La policía húngara emplea gases lacrimógenos y cañones de agua para frenar a los refugiados sirios. Los hechos han sucedido en Horgos, en la frontera con Serbia. La tensión en el paso fronterizo es palpable. Los refugiados repelen a las fuerzas de seguridad lanzando zapatos y también botellas de agua.

Desde que Hungría declaró el estado de emergencia y cercó con un vallado sus fronteras se han producido miles de arrestos. Solo durante el martes, 400 refugiados fueron arrestados al intentar llegar a suelo húngaro.

 

La Policía acusa a los refugiados de “agresivos”

Poco antes de que los periodistas informaran de los hechos, la Policía había denunciado que un grupo de inmigrantes “agresivos” había conseguido romper la puerta del paso fronterizo desde Serbia y se habían topado con los agentes antidisturbios enviados al lugar.

“La Policía está adoptando medidas legales y proporcionadas para proteger la frontera estatal húngara y la frontera exterior de la Unión Europea”, había argumentado el cuerpo de seguridad en un comunicado.