Hungría rechaza peticiones de asilo y devuelve refugiados sirios a Serbia

Con una rapidez inusitada, las autoridades húngaras han rechazado las primeras solicitudes de asilo tras la aplicación de las nuevas restricciones en la frontera y ha devuelto a varios inmigrantes de vuelta a Serbia, según denuncia el Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (ACNUR). Asimismo, se ha detenido a 60 personas por cruzar la frontera de manera ilegal.

Hungría sólo tramitará peticiones de asilo a ciudadanos de zonas de conflicto con documentación en los puntos de entrada oficiales, mientras que se aplica una draconiana legislación que establece penas de tres años de cárcel por entrar de forma ilegal.

Las fuerzas de seguridad han  advertido que actuarán con contundencia para aplicar las leyes que entraron en vigor a las 00.00 horas del 15 de septiembre.

Según la televisión pública húngara M1, los detenidos fueron capturados cuando trataban de cortar la valla erigida en la frontera para entrar en el país, una acción para la que se establecen cinco años de cárcel por el agravante de dañar la alambrada.

 

La valla fronteriza de Hungría se extenderá a Rumania

Hungría ha anunciado que extenderá hacia su frontera con Rumanía la valla levantada en su límite con Serbia para detener la entrada de refugiados, según recoge la agencia MTI. “El Gobierno ha decidido sobre la preparación de la construcción de una valla” en la frontera con Rumanía, hasta una distancia “razonable”, de la frontera húngaro-serbio-rumana, según el despacho de agencia.

Hungría, que ya ha recibido en lo que va de año a más de 200.000 inmigrantes y refugiados, limita desde este martes el paso a través de la frontera con Serbia para “canalizarlo” a través de “zonas de tránsito” controladas. El país se defiende frente a quienes lo acusan de actuar por libre: “No es justo criticar a un país por respetar las reglas”.