¿Aguanta, Rato?

Una reunión “exclusivamente personal”, ajena “a la situación procesal en que se encuentra” y que se celebró a instancias del propio Rodrigo Rato. Así de contundente se ha expresado el ministro del Interior, Jorge Fernández, para aclarar los pormenores de la reunión que mantuvo con el ex ministro de Economía  y ex presidente del FMI y de Caja Madrid, Rodrigo Rato. Asimismo, Fernández subraya que estos aspectos fueron aclarados entre ambos antes de fijar la fecha del encuentro.

Un comunicado del Ministerio del Interior que no satisface a nadie, ni en el ámbito político ni en el de los profesionales de las fuerzas de seguridad, y que ha levantado una polvareda de críticas incluso dentro de su propio partido. Reacciones que pasan del “tiene que dar explicaciones” a las peticiones de dimisión, pasando por el “convencimiento” de que Rajoy era conocedor del encuentro o que nos enfrentamos a “una reedición del Luis, sé fuerte -en alusión del SMS enviado al ex tesorero Luis Bárcenas por el presidente del Gobierno-.

“Si el gobierno cree que puede recibir  Rato en el Ministerio, es que ha perdido la vergüenza”

Los socialistas apuntan directamente a la cabeza y no conciben que un encuentro de estas características -el mismo día de su declaración judicial- y con esos protagonistas -Rato y Fernández-  se pudiera materializar sin el conocimiento de Mariano Rajoy.

El portavoz socialista en el Congreso, Antonio Hernando, pide la comparecencia urgente de Fernández en sede parlamentaria . El PP superado “al presidente del Gobierno” y su SMS de apoyo a Luis Bárcenas, ex tesorero del PP. “Si el Gobierno del señor Rajoy cree que puede recibir al señor Rato impunemente en la sede del Ministerio, es que ha perdido la decencia y la vergüenza. Tiene que dar explicaciones y de forma urgente”, ha dicho.

Igualmente ha recordado que dicha entrevista se produjo “el mismo día en que el señor Rato va a declarar. Estoy convencido de que no hablaron de dónde iban a pasar las vacaciones, sino que hablaron del tema: la imputación del señor Rato, los presuntos delitos que ha cometido y la información que posee el Gobierno”.

“Estamos convencidos de que es una estrategia del señor Rajoy y del PP porque pensamos que señor Rato tiene mucha informaciones del PP”, ha comentado, por otra parte, Pedro Saura, portavoz del PSOE en la comisión de Hacienda.

En términos similares se expresan desde UPyD. Su secretario general, Andrés Herzog, ha calificado la reunión como “tomadura de pelo”. Para Herzog, el encuentro podría “tener consecuencias penales” tanto para Rato como para el ministro y ha añadido que “la única explicación” que su partido puede aceptar es “la dimisión del ministro de Interior y, por supuesto, la dimisión de su jefe inmediatamente superior, el presidente del Gobierno”.

Ciudadanos no llega tan lejos. Prefiere escuchar al ministro del Interior en sede parlamentaria antes de delimitar las posibles responsabilidades políticas. En esta misma línea, la de pedir explicaciones, se alzan voces en el interior del propio PP.

La presidenta del PP valenciano, Isabel Bonig, ha asegurado que el ministro del Interior tiene que dar “explicaciones del contenido de la reunión”, aunque posteriormente matizó y se remitió a los argumentos del propio ministro del Interior, quien ha señalado que Rato “era un conocido, que lo recibió en su despacho, porque no se fue a un sitio privado, ni lo ocultó”.

Por su parte, representantes del Sindicato Unificado de Policía (SUP) y de la Unión Federal de Policía (UFP) también se han sumado al coro de voces que piden explicaciones al ministro y han lamentado que en este asunto, Fernández Díaz se haya puesto del lado de los ‘presuntos’ en lugar de apoyar la labor que las fuerzas de seguridad están realizando en torno a la investigación sobre Rodrigo Rato.

La Asociación Unificada de la Guardia Civil (AUGC) directamente ha pedido la dimisión del ministro. En un comunicado, la Asociación afirma que al reunirse de manera oficial con “una persona investigada por unos gravísimos delitos de corrupción”, el ministro asume “unas enormes responsabilidades públicas de las que debe responder”, señala la nota emitida.