Pesadilla en Dimitrova Street: la anciana asesina en serie y caníbal

Viéndola lanzar besos con dulzura a los cámaras de televisión poco podemos imaginar que esa anciana amable y aparentemente frágil oculta a una asesina en serie, descuartizadora y caníbal. Una metódica asesina que escribía minuciosamente en tres idiomas -ruso, alemán e inglés- en su diario todos los pormenores de una carrera criminal que se ha prolongado durante más de diez años.

En los relatos, la anciana no solo confiesa los asesinatos,hasta un total de diez, también da cuenta con precisión de artesano de cómo descuartizó a sus víctimas y se deshizo de ellas. De todo el cuerpo menos de aquellos órganos que acabaron cocinados y servidos en su mesa.

Con una frialdad propia de los psicópatas, la anciana, tras su detención, afirmó: “Con este último asesinato cerré el capítulo. Soy culpable y merezco un castigo”.

 

La anciana relató con minuciosidad sus crímenes en un diario

 

Los vecinos de la calle Dimitrova en San Petesburgo aún no salen de la conmoción. Han convivido durante años con Tamara Samsonova, de 68 años, una auténtica ‘serial killer’, un híbrido entre las protagonistas de ‘Arsénico por compasión’ y el popular Hannibal Lecter.

Se deshizo de Valentina Ulanova, de 79 años, compañera de piso y persona que se encargaba de la limpieza de su casa, sencillamente por que se había “cansado de ella” . Pero no la llegó a matar a la primera. La sobredosis de somníferos que la administró solo la provocó un shock.

Aun así, arrastró su cuerpo al cuarto de baño donde lo desmembró con una sierra mientras todavía respiraba. Terminado ‘el trabajo’, cuidadosamente envolvió el torso en la cortina de la ducha y el resto en bolsas de plástico. Salvo los pulmones, el ‘manjar’ que se reservaba para ella.

La casualidad quiso que las cámaras de seguridad del edificio grabara a la anciana en el momento que salía de su domicilio para deshacerse de las bolsas de plástico. Gracias a ello fue detenida y puesta al descubierto su faceta criminal.

Tras su detención, vino el hallazgo del diario de la anciana con sus macabras anotaciones. Ahora la policía de San Petesburgo está revisando antiguos casos sin cerrar desde hace más de diez años. Restos de cadáveres que aparecieron diseminados por toda la ciudad y que presentan una característica en común, la ausencia de sus pulmones.

En el diario, recogido en parte por el Daily Mirror británico, la anciana cuenta que mató a un antiguo inquilino del apartamento en el que vivía. “Yo maté a Volodia, le corté en pedazos en el baño con un cuchillo, puse los pedazos de su cuerpo en bolsas de plástico y las tiré por diferentes zonas del distrito de Frunzensky”, se puede leer en sus páginas.

El resto de las anotaciones de la anciana son una valiosa pista para cerrar esos asesinatos. La policía también investiga si la anciana es la responsable de la desaparición de su marido en 2005. Ella misma denunció su desaparición. Nunca se ha encontrado su cuerpo.