El otro clásico: El Barça y el Caso Neymar

Las vergüenzas de la directiva del Barça llevan algo más de año y medio saliendo a la luz. Al escándalo con la FIFA por los fichajes de menores por el que han sido condenados a pagar una multa y a no poder fichar en los dos próximos mercados de fichajes, se suma ahora el lío del ‘caso Neymar’.

El fichaje del astro brasileño fue irregular, aquel año se criticaba desde Can Barça el millonario fichaje de Gareth Bale por el Real Madrid (96 millones de euros), se presumía de los ‘solo’ 57,1 millones de euros que había costado el crack del Santos.

Pero la realidad era muy distinta, finalmente el Barça tuvo que admitir que había pagado la nada desdeñable cantidad de 83,37 millones de euros por Neymar, aunque apostillaba que el fichaje se reducía a esa primera cantidad dada y el resto (más de 26 millones de euros de diferencia) respondía a “otros conceptos”. 26 millones de euros en “otros conceptos”.  Fue un socio del Barcelona quién presentó una denuncia de apropiación indebida de la directiva que entonces encabezaba Sandro Rosell, quien puso esto en conocimiento de la justicia, y algunos años después, el juez Pablo Ruz ha decidido sentar en el banquillo de los acusados al F.C Barcelona, al ex presidente Sandro Rosell y al actual presidente Josep Bartomeu por cometer un delito fiscal.

Investigando, con los documentos en la mano proporcionados por el Barça y el Santos (club de procedencia de Neymar) el juez Ruz ha llegado a la conclusión de que esos “otros conceptos” son en realidad gran parte del montante del fichaje de Neymar, son ingresos laborales y como tales tienen que tributar, cosa que no se ha hecho. El delito fiscal se ha cifrado en alrededor de 13 millones de euros que el F.C. Barcelona ha dejado de pagar a las arcas del estado.

Ruz considera que Rosell fue el ideólogo de una estrategia que tenía como objetivo tributar a Hacienda lo mínimo posible y sienta a Bartomeu  por considerarlo una pieza clave en las negociaciones entre N&N, la agencia que representa al jugador y que encabeza su padre, el Barça y el Santos.

Según el Barça, 40 de los 57,1 millones que pagó irían en concepto de ficha del jugador y los 17,1 restantes corresponderían al Santos. Los otros 26 y pico que restan se estructuraban en conceptos tales como derecho de ojeo de jugadores y otras cuestiones. Hasta 13 contratos le ha hecho el Barça a Neymar.

El Barça ha encajado mal la situación

El Barça por supuesto no ha encajado esta noticia con alegría como es lógico, se ha afanado en denunciar públicamente la celeridad con la que se está llevando a cabo este proceso y se mantiene en su postura de que no hay nada ilegal en el fichaje de Neymar y mucho menos un delito fiscal. Para Pablo Ruz,  está claro que el F.C Barcelona ha evadido impuestos y quiere hacer caer sobre el club todo el peso de la justicia, mientras el club se considera víctima de una campaña de ejemplarización, en la que se les está utilizando.

Si el Barça ha dejado de tributar 13 millones de euros tal como cree el magistrado estaríamos hablando de un robo en toda regla al Estado, una cara amarga, desconocida (aunque sospechada) de un deporte que levanta pasiones en España, capaz de despertar los más bellos sentimientos, que se ve mancillado con actuaciones de este calibre, que nada tienen que ver con el “seny” ni los “valors” que proclama este histórico club de fútbol de nuestro país.

Pero que nadie piense que el F.C Barcelona es una excepción. Cada vez son más los intereses económicos y rastreros que se esconden detrás el fútbol. El deporte y la pasión de una afición que se usan como percha para el beneficio propio. Mercadear con las emociones de los seguidores para sacar tajada. Si cruzamos la acera  y miramos al eterno rival, ¿Qué vamos a encontrar?