Enfermería: ellas trabajan y ellos mandan

Hay profesiones típicamente femeninas, la enfermería es una de ellas. El colectivo está formado mayoritariamente por mujeres, pero no sus principales organismos de representación, como el Consejo General de Enfermería que está presidido por un hombre desde hace más de 20 años.  “Históricamente partimos del supuesto teórico, verificado empíricamente, que la profesión de enfermería es propia de las mujeres“, asegura Almudena Arroyo en su artículo científico “La Enfermería como rol de género”.

Una de esas pruebas es que los colegios de diplomados de enfermería -la colegiación es obligatoria para poder ejercer- cuentan con uno de los mayores porcentajes de colegiadas: un 84,0% que, en el caso de las matronas se eleva al 93,9%. En este ránking sanitario, pero a cierta distancia, le sigue otra profesión que se escribe con a, la de farmacéuticos, donde ellas representan el 70,0%.

La cultura dominante en Occidente, pero también en otras sociedades y culturas asocia el acto de cuidar con el género femenino. Y además, mientras que la mujer ha permanecido invisible, recluida, sumisa y sin ningún prestigio social, “la enfermera no ha existido como profesional” afirma Arroyo.

“Podemos decir que la influencia del género en la profesión enfermera, ha provocado una falta de reconocimiento social de la misma, al estar asociados de forma simbólica los cuidados enfermeros a las cualidades intrínsicamente femeninas. Pero poco a poco esta visión está cambiando. La equidad de género ya es un hecho para muchas personas, de las cuales podemos aprender con su ejemplo de vida y de trabajo”, concluye la investigadora.

La enfermera “ha dejado de ser una manada manejable”

Pero eso, afortunadamente está cambiando, según Victoria Trujillo, presidenta de la Asociación Madrileña de Enfermería (AME), porque no sólo se están incorporando varones al “oficio”, sino que además “se sienten orgullosos de ser enfermeros y ya ha dejado de ser un curso puente para estudiar Medicina”.

Cómo también está cambiando su espíritu ya que han “dejado de ser una manada muy manejable”. Aún así, apenas hay mujeres al frente de las asociaciones, colegios y puestos de gestión en hospitales y centros de salud.

Enfermera, una profesión de futuro en la que el paro apenas llega al 8%.