Monseñor Romero: el Papa lo reconoce como martir

 

El Papa ha proclamado beato al arzobispo de San Salvador (El Salvador), Monseñor Romero, asesinado el 24 de marzo de 1980, al reconocer que el obispo es mártir, ya que fue asesinado “in odium fidei” (en odio por su fe) mientras oficiaba una misa en la iglesia de la Divina Providencia en San Salvador.

Monseñor Romero fue asesinado mientras oficiaba una misa

Según ha informado el Vaticano en una nota de prensa, Francisco ha autorizado a la Congregación de la Causa de los Santos del Vaticano, tras una reunión con el Prefecto cardenal Angelo Amato, la promulgación del decreto de martirio de Romero.

Las Normas de la Congregación para las Causas de los Santos (Normae Servandae in Inquisitionibus ab Episcopis faciendis in Causis Sanctorum), aprobadas y ratificadas por Juan Pablo II el 7 de febrero de 1983, establecen que el proceso de beatificación puede ser completado por dos vías: por causa de virtudes heroicas, si el fiel vivió las virtudes cristianas en grado heroico, o de martirio si el fiel sufrió martirio por su fe, con recorridos procesales distintos en ambos casos.

En el caso de Monseñor Romero, que ha sido proclamado mártir, no se procede a la declaración de venerable y, además, no ha sido necesario aprobar un  milagro.

El proceso de beatificación del arzobispo salvadoreño Monseñor Romero se inició hace 14 años. El 18 de agosto, en el avión de vuelta de su viaje apostólico a Corea del Sur, el Papa reconoció ante los periodistas que el proceso de beatificación de Romero había sido “desbloqueado” debido a que consideraba muy importante avanzar ya que el arzobispo era “un hombre de Dios”.

La consideración de beato constituye el tercer paso en el camino de la canonización. El primero es siervo de Dios, el segundo venerable, el tercero beato y el cuarto santo.

Así pues el, monseñor Romero, camina desde hoy, tras esta decisión papal, rumbo a la santidad tras haber sufrido la devastadora represión del régimen dictatorial salvadoreño.