“Habrá terremoto político, pero no económico” tras la victoria de Syriza

“No hay que temer un terremoto económico tras la victoria de Syriza en las elecciones Generales en Grecia”. Francisco Javier del Rio Sánchez, profesor de comercio internacional de la Universidad Afonso X el Sabio de Madrid, asegura tajante que tanto la Unión Europea como el reciente triunfador en los comicios griegos están “obligados” a entenderse.

De hecho, Javier del Río, subraya que al margen de las declaraciones maximalistas durante la campaña electoral, “ambas partes han tenido un discurso más conciliador” en las útlimas horas, referencia directa a las medidas de compra de deuda pública de países  por parte del BCE realizadas por su presidente Mario Draghi y a las reiteradas manifestaciones de Alexis Tsypras de que Grecia no abandonará la Unión Europea.

En lo económico, las estrategias colaborativas son más inteligentes que las de confrontación, como demuestra la Teoría de Juegos

Para el profesor de Comercio Internacional, la situacion del futuro de Grecia y de la UE es sencilla acudiendo a la Teoría de Juegos. Las estrategias “colaborativas” son más inteligentes y fructíferas que las estrategias de confrontación; y en ese sentido, la estrategia que interesa a los dos pasa por la “permanencia de Grecia en la Unión Monetaria -siempre y cuando cumpla con los compromisos- y que las insituciones europeas procedan a una reorganización o a una quita de la deuda griega“.

Un discurso que a su juicio avalan las manifestaciones expresas que desde Bruselas se han realizado a lo largo de la jornada expresando “la voluntad de la UE” de buscar un proceso de renegociación o de reestrucutración de la deuda del país heleno. “la UE no puede afrontar la salida de Grecia del Euro, eso sería un grave problema para su imagen y también un problema económico a nivel internacional.

Y aunque no cree posible el terremoto económico, otro asunto es el político, “donde si puede haber un efecto contagio tras la victoria de Syriza; o al menos, eso cuentan “, ironiza.