Facu Díaz imputado por la Audiencia Nacional

Mientras el mundo entero, España incluida, se echa a la calle para defender la libertad de expresión y de prensa tras el atentado en París a la sede de Charlie Hebdo, la Audiencia Nacional de nuestro país, (ese cuya constitución especifica de manera clara y contundente en su artículo 20 lo que dichas libertades representan, comprenden  y significan) ha imputado a Facu Díaz, tuitero de pro y responsable de un espacio en La Tuerka, por un sketch en el que simula ser un miembro del Partido Popular dando un comunicado tal como lo haría un terrorista en el que explica la ‘disolución de la banda’, que en este caso no es otra que el PP.

La Audiencia considera que se “humilla a las víctimas del terrorismo”, que nada tienen que ver con el planteamiento del cómico y que en ningún momento se mencionan en la parodia. En ella, sólo se critica a un partido político que está al frente del Gobierno, y que tiene a medio plantel imputado por una u otra causa. Este es el trasfondo del sketch de Facu Díaz, esto es lo que con humor negro, Facu Díaz ha querido denunciar con su guión.

Facu Díaz, lanzaba un comunicado

El imputado, Facu Díaz, lanzaba un comunicado en el que se remitía a ciertas palabras del tildado como polémico cómico Ricky Gervais, “¿Hay algo con lo que no se pueda hacer chistes?, no, no hay nada con lo que no se pueda bromear, todo depende de qué sea el chiste” y añadía de su propio puño ” nos llena de decepción que quienes se escandalicen con mis chistes no lo hagan con acusaciones rotundamente serias. Que no sean capaces de reir, con lo sano que es. Que prefieran llevar al debate mis chistes y no mis preocupaciones como joven sin futuro por su culpa. Que no respetan ni a las víctimas y hagan de ellas una marca registrada”.

Este comunicado aparecía en twitter junto con un mensaje en el que Facu Díaz agradecía los mensajes de apoyo recibidos y pedía que no nos pasaramos con “el dramita”. Las redes se han volcado con él haciendo trending topic el hashtag #YoCon Facu.

Porque no se puede entender que algunos quieran hacerse adalides de la libertad cuando por otro lado pretenden coaccionarla con leyes mordaza o atacando expresiones humorísticas con algún pretexto cogido con pinzas, aprovechándose de un colectivo tan respetable como lo es el de las víctimas del terrorismo – tantas veces manipulado con intereses espurios – para causar un daño, que en esta ocasión no es físico ni trae las mismas nefastas consecuencias que hemos vivido estos días, no vamos a ser tan torpes de establecer una comparación, pero que es más sutil y que pretende atacar a la imagen de un movimiento y cuyo poso y razonamiento viene a ser muy similar al de los fanatismos . Un sketch es un sketch aquí y en Francia, basta de hipocresía.