Jesús Montero, talento y experiencia para Podemos

 

Podemos inicia hoy una nueva fase de su constitución como organización con estructura y liderazgos políticos territoriales. Ahora, tras las votaciones locales, elegirán los nuevos cargos orgánicos autonómicos, tanto sus consejos como sus secretarios generales. No ha pasado inadvertida una polémica menor sobre un asunto relativo a los censos. Podemos ha iniciado su proceso organizativo sustentándolo en la intención de conseguir la mayor participación horizontal, eludiendo el modelo congresual tradicional con representación de delegados, y son todos los inscritos los que votan a una u otras candidaturas. Se prevé un nuevo éxito de los afines de Pablo Iglesias y su grupo mayoritario, Claro que Podemos.

Hace una semana se eligieron los consejos ciudadanos y los secretarios generales de las ciudades. Entre ellos, los órganos de la ciudad de Madrid. Jesús Montero, candidato del bloque mayoritario “Claro que Podemos”, resulto elegido con 3605 votos, el 61,5% de los votos emitidos por el sistema telemático con el que administran y gestionan los procesos electorales.

 

Jesús Montero rompe el cliché de inexperiencia política y juventud excesiva

 

Jesús Montero rompe el cliché de inexperiencia política y juventud excesiva con el que atacan a Podemos. Jesús Montero no es ni bisoño ni adanista, sino más bien veterano de la acción política y activista social, y fue uno de los líderes juveniles en la época más activa del movimiento juvenil en la democracia, en los años ochenta, experiencia que vivió en su Cantabria natal y como secretario general de la Unión de Juventudes Comunistas de España en la etapa de Gerardo Iglesias en la secretaría general del PCE, antes de que se constituyera Izquierda Unida, una de las iniciativas políticas en las que ha dejado patente su talento para la articulación política de las iniciativas sociales.

No es de extrañar el vínculo con el grupo de Iglesias y Monedero, anterior a la existencia de Podemos, pues Jesús Montero trabaja en el rectorado de la Universidad Complutense de Madrid. Con ese grupo de profesores de ciencia política que se gestó en la universidad se incorporó a la 15M, haciendo posible una línea de conexión, honesta y clara, entre el activismo político de izquierda y la nueva generación de activistas sociales que se revuelven desde la indignación contra el sistema. Jesús Montero entronca ambas forma de lucha y tal y como hiciera en la fundación de Izquierda Unida ha puesto toda su habilidad y capacidad para dar expresión política a una respuesta social, conservando el modelo de autonomía – en este caso mediante la horizontalidad y la pluralidad en la toma de decisiones, al menos como voluntad – de todos los que forman parte del proceso de creación de la alternativa.

 

La experiencia de Jesús Montero consolida y avala la propuesta de cambio de Podemos

 

La experiencia de Jesús Montero consolida y avala la propuesta de cambio de Podemos que traspasa la apariencia de un movimiento de supuestos líderes espontáneos transformándola en una formación con cuadros con una relevante trayectoria.

Ahora tendrá que enfrentarse a la necesidad de construir una respuesta política y ciudadana que desaloje a la derecha del PP del ayuntamiento de la capital. Y tendrá que hacerlo sin exponer la identidad del nuevo partido agrupando corrientes y colectivos de muy distinta naturaleza en una propuesta común. La cuestión estará, primero, en la movilización del voto y después en la articulación de una candidatura y programa capaz de lograr resultados de importancia para conseguir el objetivo fundamental. Luego, gestionar los resultados, lo que si las encuestas no se modifican no será fácil. Y para ello es precisa la habilidad, el conocimiento y el talento de un hombre como Jesús Montero.

Interesante.