Europa se prepara ante la salida de Grecia del euro

 

Europa no se siente amenazada ante una eventual salida de Grecia del euro. O mejor dicho, Alemania no se siente obligada a rescatar a los griegos si finalmente en enero optan por elegir a Syriza como su referente de gobierno y reviritiera la política de reformas adoptadas en el rescate de 2010. Sencillamente se “cortaría el grifo del crédito” europeo y se abandonaría a los griegos a su suerte.

Las medidas adoptadas por el Banco Central Europeo de comprar deuda soberana de los países de la zona euro supone otorgar una estabilidad a las economías locales que evitarían un efecto dominó como el que se produjo tras el rescate de Grecia que desestabilizó a Italia, Portugal y España, en opinión de la mayoría de los analistas. El riesgo de posible contagio, piensan tanto en Berlín como en Bruselas,  es mucho menor y, desde luego, más manejable que en 2010.

La posibilidad del efecto contagio se desvanece en la UE

crisis Grecia

“La Unión Monetaria puede manejar la salida de Grecia”, según Michael Hüther, director del instituto alemán IW. “El efecto en cadena sería limitado. Ha habido avances institucionales, tales como la unión bancaria. Europa es mucho menos fácil de chantajear que hace tres años”.según The Telegraph, ésta sería la visión dominante en Alemania.

En similares términos se manifesta Holger Schmieding, analista de Beremberg, quien cita como garantías a la estabilidad de la Eurozona al “fondo de rescate europeo, el Mecanismo Europeo de Estabilidad, así como la predisposición del BCE para contener el contagio de una crisis”.

Aunque otros, como Morgan Stanley, piensa que estos planes de compra de bonos podrían verse comprometidos y “la tormenta política griega podría complicar la perspectiva de que el BCE pueda, potencialmente, incurrir en graves pérdidas podría intensificar el debate en el seno del Consejo de Gobierno [del BCE]” y echar por tierra esa política de compra de bonos. O Jacques Cailloux, de Nomura Securities, quien estima que la salida de Grecia de la zona euro sería “el único acontecimiento que podría tener un efecto contagio muy fuerte”.

No hay que olvidar que los principales acreedores de Grecia son los otros estados de la UE y que el rescate de 2010 supuso la aportación de 245.000 millones de euros, básicamente aportados por Alemania, Francia, Italia y España.

El gobierno alemán, ante un ‘chantaje’ de Grecia parece preferir un default y su salida del euro

crisis Grecia

Los alemanes parecen preferir que Grecia afronte en solitario su futuro económico. Desde el CESifo, un instituto alemán de análisis económico, se apunta que con Grecia dentro del euro sería necesario abordar “más quitas de deuda una y otra vez, a menos que el país se libere de la zona euro y recupere su competitividad por la vía de la devaluación”. O bien optar por un default -suspensión de pagos- un escenario con un “30% de posibilidades” de concretarse, según Schmieding.

Michael Fuchs, número dos de Angela Merkel en el Bundestag, ha afirmado tajante que no hay necesidad de que  la UE negocie una segunda quita en Grecia y ya que no son “de importancia sistémica para el euro. Los tiempos en los que tuvimos que rescatar a Grecia han terminado. No hay posibilidad de más chantaje político. El euro no está en peligro si Grecia abandona” la moneda única, indicó.

Un discurso que suena a ‘aviso a navegantes’, sobre todo después de que el propio el propio ministro de Finanzas alemán, Wolfgang Schaeuble, avanzara que con independencia de los resultados de las elecciones en Grecia, el gobierno resultante de las urnas deberá respetar los acuerdos alcanzados con la troika (FMI, UE y BCE) si el país quiere acceder al crédito internacional.

Por muchas promesas electorales de Syriza, gran parte de su posibilidad de salida de la crisis, según los analistas dependen de la ayuda de sus hasta ahora socios comunitarios, ya que las posibilidades de que crezca el gasto público en el país heleno pasa por que desde la UE se  paguela factura.