La lupa sobre Podemos. Cinco razones y alguna reflexión

 

 

La lupa está sobre Podemos y su sistema de elección a los Consejos Ciudadanos Municipales por varias razones y sin entrar a valorar cómo se ha hecho el proceso.

La primera por la propia naturaleza de la formación expresada reiteradamente por sus fundadores: son una alternativa al modelo actual de partidos que, según nos dicen, están instalados en un sistema clientelar y no permiten la libre participación de afiliados, simpatizantes y votantes. Como tal alternativa han constituido una organización que pretende romper los anclajes del modelo ‘caducado’, abriendo a la participación horizontal de los ‘inscritos´ la definición de políticas, elección de órganos y el control transparente de su actividad y de sus acciones. Por tanto, por su propia decisión de ser el verdadero referente de un cambio profundo cada paso que dan es examinado por todos: por sus seguidores, por los observadores y por los contrarios.

La segunda razón tiene que ver con el deseo de los medios de exprimir al máximo las posibilidades de información sobre un fenómeno tan particular. Si es cierto que la exposición mediática ha favorecido a los intereses de Podemos no lo es menos que las cadenas de televisión y los medios que tratan con inusitada dedicación cada asunto que les afecta obtienen por ello un rentable crecimiento de audiencia. Por tanto, Podemos es objeto de una atención interesada y constante que unas veces les beneficia y otras los pone, o puede poner, en evidencia.

La tercera es que la exposición de Podemos al pasar a ser sobreexposición, como todos hemos percibido, los convierte en vulnerables. Asuntos que pasan inadvertidos en otras fuerzas – sobre todo si se habla de censos- en su caso adquieren una notoriedad inevitable. Están determinados a tener una doble obligación de claridad, transparencia y limpieza. Lo que no se demanda a terceros, eso si que es cierto, y sea por desistimiento, interés espurio o por simple curiosidad, a ellos se les exige con contundencia. ¿Por qué? Precisamente por la primera de las razones: porque se han presentado como la mejor, por no decir única, alternativa a un modelo viciado, según sus declaraciones, y por ello son el crisol de las esperanzas de la gente que desconfía y sospecha del funcionamiento de los partidos conocidos.

La cuarta tiene que ver con su propia composición. Quienes integran Podemos quieren que sea realidad lo que escuchan insistentemente a sus portavoces en los medios. Nadie duda de que la inocencia en política no es una virtud que cotice, ni nadie lo espera a estas alturas. Pero el supuesto adanismo del nuevo partido exige evitar a sus ‘inscritos’ el pecado original de un nacimiento a golpe de silbato y con dudas sobre el proceso. Digamos que quienes se acercan a Podemos confían en tener las mismas oportunidades que el resto para optar a una responsabilidad, no como prueba de legitimidad sino como simple expresión de la diferencia que ellos mismos, uno a uno, defienden tener con los ‘partidos-aparato’ que por sus prácticas les han conducido hasta ahí.

La quinta es la que afecta a la existencia de grupos de interés que existen con carácter previo a la constitución de Podemos y que estaban en el planteamiento fundacional: las viejas organizaciones de extrema izquierda eternamente refundadas que aspiran a que Podemos sea su enésimo intento de crear el Prometeo moderno y de izquierdas. Ellos son quienes crean alternativas internas en Podemos más sólidas y quienes más ansían disputar el poder a Pablo Iglesias, pero sin prescindir de él, de su liderazgo y sus virtudes comunicativas. Y por tanto son quienes exigen mayor vigilancia para mejorar sus posibilidades frente al todopoderoso círculo de confianza del líder.

 

Y alguna reflexión más

 

Todos los procesos constituyentes son apasionados e ilusionantes para quienes forman parte de ellos. Pero en este caso hay además, a diferencia de lo que ha sucedido con otros jóvenes partidos, muchísima gente que siente una curiosidad adicional por ver cómo se comportan frente a lo que hacen otros y cómo responden a lo que dicen ellos mismos sobre cómo materializar su discurso del No y su mensaje del Sí.

 

Podemos está a lo suyo, pero los demás también juegan

 

Es cierto que en los cuarteles de invierno del resto de las fuerzas políticas sacarán punta a Podemos en todo lo que hagan, pero si quieren llegar a donde dicen ir eso no es excusa, sino todo lo contrario, ya que ellos existen porque denuncian precisamente a esos partidos por su forma de hacer las cosas y por tanto es un presupuesto razonable esperar que estos respondan.

Por todo ello, nadie debería sorprenderse de que cada paso que dan, y más los pasos que definen la autoridad política en todos los niveles de la organización, sean atentamente observados y vigilados por todos.

Ahora atendamos las explicaciones de Podemos y aceptemos un debate sobre lo que está pasando. También en los medios de comunicación y a la vista de todos.