Campanadas en Canal Sur, escándalo para empezar el año

El fiasco de la incompetencia y del abuso. En ediciones anteriores de las campanadas en otros canales fue la torpeza la que se cargó el momento mágico de las campanadas, en canal Sur de Andalucía ha sido la incapacidad y el escándalo de meter publicidad a todo trapo en un servicio público en en un momento tan singular e irrepetible. Canal Sur, que ya había colocado una marca de refrescos en cada campanada, con un mal gusto a la altura de sus emisiones y propia de los inicios de los operadores privados, decidió pasar a publicidad con dos anuncios, muy andaluces. Cortan la retransmisión instantes antes del inicio de los cuartos y vuelve al terminar el spot en la segunda campanada para volver a irse a otro anuncio hasta la campanada diez. Una vergüenza injustificable con un bagaje acumulado como el que tiene esta televisión autonómica.

 

Así lo registró una familia andaluza que grababa un vídeo sobre su entrada del año viendo las campanadas en Canal Sur; en él se ve su asombro y decepción y cómo tienen que simularlas para no aguar del todo la noche a los más pequeños.

 

Antes de Canal Sur, hubo otras campanadas bien sonadas

Marisa Naranjo destrozó las campanadas de 1989, retransmitidas desde la Puerta del Sol por Televisión Española. Pasó a la historia como el mayor fiasco de la televisión en un momento en el que millones de españoles seguían por el canal público la entrada del año nuevo con la tradicional toma de uvas. Fue el último año del monopolio público de la televisión y así dejó en el recuerdo los límites que tenía aquella empresa. la impavidez de la presentadora ante la evolución de cuartos y campanadas, al menos, no estuvo motivada por la presión publicitaria ni por los desajustes de realización, como en Canal Sur, sino que fue simplemente un fiasco por inutilidad.

Pero no habría de ser mejor, para decepción de todos, la entrada de los operadores privados con la Ley de 1988, que siempre buscando oportunidades de negocio, en sus inicios batían todos los récords del buen gusto con iniciativas publicitarias como ésta de una marca aceitera que se equipara a la metedura de pata de Irma Soriano y el equipo de realización de Antena 3, que frustró con la misma incompetencia que la pública la bienvenida al año nuevo con las campanadas desde la Puerta del Sol. El logotipo de la empresa que había pagado la publicidad especial avanzaba con las campanadas de la forma más ridícula mientra Soriano hacía el ridículo sin avanzar con las campanadas dejando a los espectadores de ese canal con una decepción que duraría hasta hoy mismo. Pero Canal Sur, lo ha superado.

 

 

La aceitera acompañó también en Telecinco las campanadas del mismo año, 1994, para no dar respiro a los espectadores que buscaban la originalidad en la presentación de las cadenas privadas. Ese monstruo que se colgaba de los números de cada campanada seguramente no ayudó a que Carmen Sevilla y José María Iñigo entendieran el valor que tiene una retransmisión tan peculiar como ésta, dejando que cada uno se tome las uvas sin interferencia alguna, que bastante complicado ya es. Ellos se pasaron toda la retransmisión hablando y diciendo unas tonterías tan espectaculares como lo fue el colofón, saludando al nuevo año !1964! Bueno, en Canal Sur dieron la bienvenida al año sin haber retransmitido las campanadas.