Aficionado muerto ¿Y ahora qué va a hacer el fútbol?

 

El Movimiento Contra La Intolerancia lo viene denunciando desde hace años. Su lucha activa para crear conciencia cívica en torno a las aficiones de los equipos de fútbol ha sido una labor constante. Pero, a pesar de que hace ahora  hace un año presentaban este vídeo denunciando usos xenófobos, racistas y fascistas en el fútbol, aún hay presidentes y directivas que animan, consienten, toleran o ignoran interesadamente que hay grupos organizados entre la afición de sus equipos capaces de lo peor.

 

Y eso es lo que ha pasado ahora en el fútbol español.

 

Francisco Javier Romero Taboada, conocido por Jimmy, miembro de la sección “Los Suaves” – la más radical- de los Riazor Blues, tenía 43 años y un hijo.

 

El hombre fue rescatado del río por la unidad de buceo de los bomberos de la capital, pero no pudo superar el traumatismo craneoencefálico que había sufrido y la  hipotermia por haber estado en el agua, a donde había caído,  aunque sí respondió a los masajes que le practicaron tras una parada cardiorrespiratoria minutos antes de ingresar en el hospital Clínico San Carlos. Finalmente, pasadas las 14:30 horas del domingo, falleció.

 

La reyerta entre las aficiones del Atlético de Madrid y del Deportivo de La Coruña – el Frente Atlético y los Riazor Blues – se extendió por las calles de San Rufo, Virgen del Puerto y Paseo de La Ermita del Santo, en los aledaños del estadio Vicente Calderón, donde se iba a celebrar el encuentro de la decimotercera jornada de la Liga BBVA entre ambos equipos.

 

Cerezo echa balones fuera:  “ninguno de los clubes tiene que ver con los hechos”. Señaló hasta los metros de distancia de los hechos para alejar posibles sanciones

 

Enrique Cerezo, presidente del Atlético de Madrid, junto con el presidente del Deportivo, Tino Fernández, y Manuel Quintanar, representante de la Liga de Fútbol Profesional, comparecieron ante los medios tras disputarse el encuentro. Cerezo se apresuró a alejar la tragedia del estadio de fútbol de su club, “ninguno de los clubes tiene que ver con los hechos”  y añadió que condenaba “los hechos que se han producido hace unas horas a unos 500 metros. Esto no tiene nada que ver con el fútbol. Son grupos radicales que producen las consecuencias que han sucedido. No tenemos nada que ver con los hechos. La paz y la concordia deben estar entre todos los equipos  ” dijo el presidente rojiblanco..

 

 

fútbol

El Frente Atlético con su simbología fascista. Disponen de una web y son tolerados por el club

 

 

Cerezo se exculpa:  “Hace mucho que lo llevamos diciendo. A un partido de fútbol se viene con la familia a disfrutar y no a esto”

 

Hace mucho que lo llevamos diciendo. A un partido de fútbol se viene con la familia a disfrutar y no a esto. No podemos adelantar nada de los hechos porque aún los desconocemos y para no entorpecer la investigación. El fútbol es el fútbol y no tiene nada que ver con este incidente que se ha producido lejos del estadio y lejos de lo que es un partido de fútbo, l”  añadió. Manuel Quintanar, intervino para “suscribir las palabras de condena de los dos presidentes  y para confirmar la asistencia de la Liga de Fútbol Profesional a la reunión de la Comisión Anti violencia” convocada de urgencia para este mismo lunes.

 

Cerezo aleja sus responsabilidades. La Ley puede que no

 

Esta reacción de Cerezo tiene, presumiblemente, una clara intención de alejar responsabilidades; aquellas que van más allá de la prevención y el control, que son las que regulan los accesos y la vigilancia dentro del estadio, que se exigen en la  Ley 19/2007, de 11 de julio, contra la violencia, el racismo, la xenofobia y la intolerancia en el deporte.

 

Responsabilidad y sanciones según la Ley

 

La responsabilidad de las personas organizadoras de pruebas o espectáculos deportivos,  entre ellos el fútbol, según el artículo 5 de la ley contra la violencia, el racismo, la xenofobia y la intolerancia en el deporte, puede ser de carácter patrimonial y administrativa, por los daños y desórdenes que pudieran producirse si existe falta de diligencia o prevención o no hubieran adoptado las medidas de prevención establecidas.

 

La ley también realiza una previsión de dispositivos de seguridad reforzados. Por ejemplo, el artículo 9 exige que se lleve un Libro de registro de actividades de seguidores.

 

Los clubes y personas organizadoras de las competiciones y espectáculos deportivos que establezca la Comisión Estatal contra la Violencia deberán disponer de un libro de registro, que contenga información genérica e identificadora sobre la actividad de la peñas, asociaciones, agrupaciones o grupos de aficionados, que presten su adhesión o apoyo a la entidad en cuestión. El libro deberá ser facilitado a la autoridad gubernativa correspondiente.

 

Está prohibido cualquier tipo de apoyo, cobertura, dotación de infraestructura o de cualquier tipo de recursos a grupo o colectivo de seguidores de un club, esto incluye la obtención de entradas a precios especiales.

 

La gestión deficiente del libro de registro de seguidores o su inexistencia, o el apoyo a actividades de peñas, asociaciones, agrupaciones o grupos de aficionados que incumplan lo estipulado en la Ley, puede dar lugar a la consideración de infracción, grave o en su caso, leve. La diferencia está en la cuantía y entidad de las sanciones.

 

Si la actuación u omisión es considerada grave, la sanción puede conllevar a una multa de 3.000,01 a 60.000 euros y la clausura temporal del recinto deportivo hasta un máximo de dos meses por infracciones graves.

 

Si la consideración es de infracción leve la multa puede tener una cuantía de hasta 3.000 euros.

 

Y es que la ley exige un libro de registro de actividades de seguidores que tiene el claro objetivo de controlar a las asociaciones conflictivas que proliferan en nuestro fútbol.  Pero sobre todo la declaración de alto riesgo de los acontecimientos deportivos, es decir la comunicación a la autoridad gubernativa y con antelación, de aquellos encuentros de los que puedan desprenderse actitudes violentas.

 

Y este era el caso, ambas asociaciones ultras, el Frente Atlético y los Riazor Blues tenían antecedentes en reyertas, y se habían cruzado amenazas ante este partido.

 

El Frente Atlético es un grupo de ideología “ultra” fundado oficialmente en 1982 pero con origen en los años 60, con la historia más negra del fútbol español a sus espaldas, Durante los últimos años han tenido enfrentamientos con aficionados del Sevilla y del Rayo Vallecano. El 8 de diciembre de 1998, tuvo lugar el asesinato de Aitor Zabaleta, un hincha de la Real Sociedad por Ricardo Guerra un ultra del Atlético, y que que pertenecía también al grupo Bastión 1903, una asociación fascista cuyo emblema es una doble hacha que es usada por los neonazis, y que nació para hacer “más radical” el Frente Atlético, que era “bastante flojo” según delcaraba un testigo protegido en el juicio por el asesinato de Zabaleta.

 

Los Riazor Blues se fundaron en 1987,  ideológicamente se identifican con la extrema izquierda, tienen un largo historial de altercados e incidentes con otros grupos radicales del Celta, los Ultra Sur, Herri Norte (en Bilbao). En 2003 fueron los responsables de la muerte de Manuel Ríos, un seguidor del propio Deportivo, en los aledaños del estadio de fútbol  de su equipo tras un partido de Copa ante el Compostela. Este grave suceso fragmentó a la asociación y algunos dirigentes históricos se retiraron, y aunque siguen bastante divididos siguen acumulando actos agresivos; sin embargo, Lendoiro, presidente del Deportivo, diputado del Congreso y dirigente del PP provincial, les entregó una placa por ser el grupo de la afición más constante en su ánimo y en los desplazamientos.

 

A lo largo del día se ha implicado a los seguidores del Alcorcón y del Rayo Vallecano en la trifulca habida en la ribera del Manzanares, pero estos han emitido un comunicado negando cualquier participación en la reyerta.

 

Bukaneros no ha estado implicado en dichos sucesos, así como ninguno de sus miembros”  Bukaneros ha lamentado la pérdida y sufrimiento de la familia del seguidor del Deportivo que ha fallecido este domingo. En su comunicado se refiere al grupo de aficionados del club gallego, los Riazor Blue, como “amigos y compañeros” y les traslada su solidaridad en “estos duros momentos” y denuncian la “campaña de difamación” en la que se les ha relacionado con los “hechos dramáticos” ocurridos  en el Vicente Calderón. “Nuestro único fin y actividad es seguir y animar a nuestro equipo”

 

El fútbol es una actividad determinante y participativa del ocio en la sociedad española que ahora se ha convertido en una tragedia. Cualquier medida preventiva, cualquier actuación que tenga por objeto evitar los comportamientos violentos, no podrá cumplir sus objetivos sin un claro y evidente rechazo desde el mundo del fútbol, ya sean directivos, aficiones, deportistas, técnicos o dirigentes de la Liga Profesional. Y este es el problema que se ha planteado en los aledaños del Vicente Calderón, que aún hay  presidentes, técnicos y jugadores a los que no se les ha exigido acabar con estas malas formas de afición. Si se quiere se puede,  tal y como lo han hecho  el  Real Madrid y el Fútbol Club Barcelona suprimiendo a sus hinchadas violentas.

 

Ahora, todo esta en manos de la investigación policial y la posterior aplicación de la justicia y en la Comisión Estatal contra la Violencia, el Racismo, la Xenofobia y la Intolerancia en el Deporte, en sus manos tiene la responsabilidad de acabar con las asociaciones de maleantes y delincuentes, que no se pueden llamar aficionados.