El teniente Segura desvela al Ejército

El teniente Segura, autor de una reveladora novela, desvela los entresijos reales de una Fuerzas Armadas que dejaron de evolucionar con la sociedad española, al menos en una parte considerable de los mandos, y hoy día padecen los mismos síntomas que el resto de las instituciones: falta de transparencia, autoritarismo, corrupción – y uno característico de su naturaleza histórica: el golpismo, dice, que lejos de estar erradicado aún permanece en el interior de una institución cuya renovación en los años ochenta necesita de un nuevo cambio adecuado al siglo que comienza, acorde con la demanda de aire renovado que una nueva generación de oficiales demanda.

El teniente Segura se enfrentó a la verdad y le dio forma novelada, de ficción, para hacerla aún más evidente. Este juego de espejos entre lo que es real y lo que no, le ha supuesto una pena de reclusión militar. Él, lejos de achicarse, la asumió con la honorabilidad a la que obliga el uniforme -la misma de la que carecen otros que son protegidos por sus mandos y compañeros y que se pasan el día haciendo del concepto honor un uso manoseado- pero no solo se ha sobrepuesto a esa experiencia, sino que además la ha afrontado con valentía al permanecer más de veinte días en huelga de hambre, como reclamación y denuncia, como forma de alertarnos a todos sobre la oscuridad en la que pueden volver a sumirse nuestra Fuerzas Armadas por culpa de un estigma que señala a todo el país, expresión de un agotamiento que requiere una nueva visión para el futuro.